Holanda, el primer país en legalizar la eutanasia hace 15 años

Holanda fue el primer país en legalizar la eutanasia en 2002. Una ley que permite no considerar la eutanasia un delito pero con unos criterios muy estrictos: que el enfermo esté sometido a un sufrimiento insoportable sin perspectiva de mejora, que haya expresado de forma inequívoca su voluntad de morir y que el médico pida una segunda opinión. Tras ayudar a morir al paciente, el facultativo está obligado a informar de inmediato a una de las cinco comisiones regionales formadas por un médico, un jurista y un experto en ética que estudian el caso y juzgarán si se han respetado los requisitos.

En 2015, este país registró 5.516 casos de eutanasia. Más del 70% sufría cáncer y 2,9% enfermedades psiquiátricas o demencia. El objetivo es que aquellas personas que quieran poner fin a su vida, lo puedan hacer de una forma digna.

El debate sobre la eutanasia y el derecho a tener una muerte digna vuelve a estar vigente desde el pasado mes de octubre cuando Holanda propuso ampliar la eutanasia a quienes estén cansados de vivir

La eutanasia es legal en cinco países del mundo y algunos estados de EEUU. Bélgica, Luxemburgo, Holanda, Suiza y Canadá. Colombia es el único país de América Latina en el que la eutanasia es legal.

En España

El caso de Ramón Sampedro, el tetrapléjico que luchó por su derecho a morir y defendió la eutanasia hasta el final, sobrevive hasta nuestros días. Ramona Maneiro fue la única imputada por un delito de cooperación al suicidio. La historia fue llevada al cine por Alejandro Amenábar con el título “Mar adentro” y ganó el Óscar a la mejor película extranjera en 2005.

En España es lícito el derecho de toda persona a comportarse libremente respecto a su propia vida. En 2002, mismo año en que Holanda legalizó la eutanasia, España aprobó la Ley de Autonomía al Paciente, que regula un testamento vital que deja cualquier persona por escrito con instrucciones de como debe ser cuidada en caso de padecer algún día una enfermedad.

En nuestro país, tanto la eutanasia como el suicidio asistido están castigados con pena de prisión de cuatro a ocho años. En España, el último sondeo realizado por el CIS en 2009, un 60% de los españoles dijo estar a favor de legalizar la eutanasia.