14 años después del Prestige

Han pasado 14 años del desastre medioambiental provocado por el naufragio del Prestige. Y nadie ha pagado todavía por los daños causados. Dejado a la deriva a 250 kilómetros de las costas gallegas por decisión del gobierno y aupado a la Moncloa el ministro que minimizaba los daños, el naufragio sigue encallado en los vericuetos de los juzgados.

Solo resultó condenado Apostolos Mangouras

El chapapote inundó las costas cantábricas desde la desembocadura del Miño al suroeste de Francia. Absuelto el Estado por delito ecológico solo resultó condenado el capitán del mercante, Apostolos Mangouras, y subsidiarmente la propietaria del buque -la compañía liberiana Mare Shipping ya disuelta- y la aseguradora The London P&I Club. La fiscalía evaluó los daños en 4.328 millones de euros, pero la sentencia limita a 1.000 el pago a realizar, que viene a ser el dinero adelantado por el Estado para paliar el desastre.

Pero la aseguradora sigue litigando, o sea, sin desembolsar ni un euro, y el Estado tendrá que ir a los tribunales de Londres para reclamar el pago cuando la Audiencia Provincial de A Coruña fije las compensaciones, un proceso que va para largo. Entonces habrá que mandar una comisión rogatoria que pida al Reino Unido la ejecución de la sentencia y una demanda a la aseguradora en su propia jurisdicción.