El resumen de la semana #En140″

Esta semana Felipe VI intervenía por primera vez en el Parlamento ante diputados y senadores para inaugurar oficialmente la duodécima Legislatura y lo hacía hablando de corrupción, entre otros asuntos.

“La corrupción ha indignado a la opinión pública de todo nuestro país” con estas palabras pedía a los dirigentes políticos combatir la corrupción con firmeza. Durante la apertura de las Cortes varios diputados aprovecharon para hacer un desplante al Rey, Unidos Podemos no aplaudió el discurso y todos los diputados de la formación permanecieron sentados. Algunos miembros de PNV o CDC tampoco aplaudieron pero si se levantaron en señal de respeto. Alguna de las acciones más polémicas la protagonizó Diego Cañamero que se posicionó detrás de Iglesias para salir en cámara con la camiseta que llevaba puesta en la que ponía “Yo no voté a ningún Rey”.

Y el Congreso arrancaba su actividad después de casi 400 días de bloqueo político. Nuestro presidente empieza perdiendo. Adiós a una de las leyes ‘estrella’ del Gobierno de Rajoy. El Congreso aprueba los trámites para suspender la Ley Orgánica para la Mejora Educativa. 208 votos a favor, 133 en contra y dos abstenciones. Una votación que ha reflejado la soledad de los populares, que con 137 escaños, no han podido evitar que se paralizara la LOMCE.

En el plano internacional Barack Obama se despide de Europa. Junto con Merkel hace un llamamiento al resto de miembros de la Unión Europea para que defiendan la democracia y estén vigilantes ante los desafíos de Rusia. El 20 de enero de 2017 Obama deja el cargo.

Con la llegada de Donald Trump al poder, aumentan cada día en California los partidarios de la independencia. Un movimiento denominado ‘Yes California’ que nació en 2014 y que resurge con fuerza exigiendo ahora un referéndum en 2019. 400.000 personas han firmado ya para apoyar la consulta. Y nos despedimos con el mensaje que ha mostrado en un cartel un niño en una protesta en Los Ángeles “Si él construye un muro, yo creceré y lo derribaré”. Una fotografía que ya se ha convertido en un símbolo contra las políticas migratorias de Trump.