Trump ofrece a Michael Flynn el cargo de asesor de Seguridad Nacional

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido al general retirado Michael Flynn el cargo de asesor para Seguridad Nacional, según ha confirmado un alto cargo del equipo de transición del republicano al diario ‘The New York Times’.

No obstante, se desconoce si Flynn, que estuvo registrado como votante demócrata, ha aceptado o no el cargo. Flynn ya asesoró a Trump durante su campaña y de aceptar el puesto, se convertiría en un importante supervisor, ya que tendría a cerca de 400 personas a su cargo.

Este militar retirado, que respalda, entre otras, la propuesta de Trump de prohibir la entrada de musulmanes a Estados Unidos como parte de una estrategia más extensa para mantener alejado al enemigo, sería el responsable de decir la última palabra sobre cómo gestionar crisis que van desde una confrontación con China por el mar de China Meridional hasta crisis sanitarias a nivel internacional, como la epidemia de ébola.

Dada la inexperiencia de Trump en materia de seguridad nacional, el general podría llegar a tener un papel incluso más importante del que tuvieron los que hasta ahora han ostentado este cargo.

Asimismo, el ofrecimiento por parte del presidente electo de este puesto al general Flynn es una muestra de que la Administración Trump podría no estar dominada por miembros de la élite del Partido Republicano.

El ex jefe de los servicios de inteligencia del Ejército estadounidense en Afganistán, criticó duramente el trabajo de las agencias de espionaje de su país en suelo afgano, calificándolo de “ignorante” y fuera de contacto con la población local.

El general retirado, que actualmente dirige un grupo de inteligencia privado en Virginia y que ha asesorado sido muy crítico con la nominada demócrata, Hillary Clinton, sonó como posible compañero de fórmula de Trump de cara a las elecciones, cargo que finalmente le fue designado a Mike Pence.

Human Rights Watch ha denunciado que el teniente general retirado Michael Flynn, al que el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, habría elegido como su asesor de Seguridad Nacional, ha apoyado y defendido las torturas de detenidos.

En varias ocasiones Trump ha señalado que permitirá que el personal de Estados Unidos lleve a cabo prácticas como el ‘waterboarding’ (asfixia simulada) y otros tipos de tortura. En noviembre de 2015, aseguró que iba a aprobar la asfixia simulada en “un abrir y cerrar de ojos” porque “sólo los estúpidos piensan que no funciona”. “Si no funciona, de todas formas se lo merecen por lo que hayan hecho”, añadió. En febrero de 2016, Trump no dudó en defender la tortura. “No me digáis que no funciona. La tortura funciona, ¿vale, amigos?”, afirmó.

Después de un debate en el que Trump indicó que podría hacer que el Ejército estadounidense rompiera las leyes sobre las técnicas de interrogatorio, que incluyen la prohibición de la asfixia simulada, su campaña publicó un comunicado en el que decía: “No haré que nuestros militares y otras autoridades violen las leyes”.

De todas formas, Trump más tarde aseguró que hará todo lo posible para cambiar las leyes que prohíben la asfixia simulada y otras técnicas de tortura asociadas a la tortura, a pesar de que los Derechos Humanos internacionales prohíben el uso de la tortura bajo ninguna circunstancia.

Flynn se ha negado varias veces a descartar la propuesta de Trump para usar la tortura y otros crímenes de guerra. “Apoyo la idea de que la mejor manera es dejar el mayor número de opciones sobre la mesa hasta el último momento”, aseguró Flynn en mayo.