La velocidad de internet vive un crecimiento histórico

El desarrollo de internet es un hecho, sin duda, significativo para la sociedad española. Si a mediados de 1990 la noticia residía en la primera conexión que se realizó en el país como un servicio experimental que, a finales de ese mismo año, llegaría a interconectar sólo cuatro centros (Fundesco, Departamento de Ingeniería Telemática de la Universidad Politécnica de Madrid, Centro de Informática Científica de Andalucía y CIEMAT) a una velocidad de 64 kbps, a día de hoy lo relevante se centra en el considerable aumento de la misma. De hecho, hablar y calificar actualmente esas cifras como “altas” resulta sorprendente a la hora de hablar de velocidad ADSL o de fibra óptica.

El incremento de esta velocidad de conexión ha sido progresivo en el territorio español y ha alcanzado sus cotas más elevadas en los últimos años. En 2003, España superó a EEUU en conexión a internet de alta velocidad, gracias a que obtuvo una mayor tasa de penetración en ésta que los norteamericanos. Según el informe de Nielsen/Net Ratings de ese mismo año, el número de usuarios europeos que utilizó una conexión a internet de alta velocidad (superior a 128 kbps) creció un 136%. Un crecimiento generado como consecuencia de la atracción de los internautas por los portales o programas de descargas de archivos (fotos, películas, música y contenidos para adultos). En ese periodo, el analista europeo Tom Ewing afirmó que estas conexiones de alta velocidad “están empezando a tener éxito; el año que viene podríamos llegar a conseguir que este tipo de conexión sea algo habitual y no una excepción». Y no se equivocó. Lo resultados posteriores fueron todavía mejores.

Tanto fue así que, en 2015, según un nuevo informe que publicó Akamai Technologies en el cuarto trimestre de ese año, se corroboró que la velocidad media de conexión a internet continuó creciendo a un ritmo progresivo a nivel mundial. Se llegó a los 5,6 Mbps durante el cuarto trimestre del pasado año. Por su parte, la velocidad de conexión media en el territorio español fue de 12,1 Mbps, con un aumento anual del 48%, según mostró dicho informe, que, a su vez, añadió que “el 24% de conexiones en el país tuvieron una velocidad mayor a los 15 Mbps, mientras que los 4 Mbps los superaron el 88% de conexiones en el país, con un 94% de conexiones móviles superiores a esta velocidad”.

A este incremento le sucede, en esta línea, un asentamiento de ésta durante el primer trimestre del presente año. La velocidad de la conexión media fue de 13,3 Mbps, lo que provocó una subida del 49% con respecto al curso anterior. Por otro lado, en el espacio referido a las redes móviles, la velocidad asciende a los 16 Mbps, situando, por consiguiente, a España como el cuarto país europeo con la velocidad media más veloz en la conexión móvil.

 La expansión de tecnologías de alta velocidad (fibra óptica y 4G) ha hecho posible el progreso del país en este sentido. El pasado mes de marzo, el informe sobre el estado de internet de Akamai constató unos datos que lanzan a España a uno de los puestos más altos en la clasificación mundial de velocidad. De este modo, la tecnología continúa abriéndose camino.