Al menos 26 muertos, entre ellos 15 niños, por los bombardeos a un colegio de Idlib

El balance de víctimas mortales de los bombardeos que han alcanzado una escuela en la localidad siria de Haas, en la provincia de Idlib, ha ascendido a 26, entre ellas 15 niños, según ha informado el Observatorio Sirio por los Derechos Humanos. La zona está controlada principalmente por los rebeldes que luchan para derrocar al régimen de Bashar al Assad.

El organismo, con sede en Londres y una amplia red de informantes en el país árabe, ha detallado que entre los muertos figura una profesora del centro alcanzado, agregando que el balance de víctimas mortales podría aumentar en las próximas horas.

Asimismo, el Observatorio ha apuntado que el bombardeo habría estado llevado a cabo por aviones rusos, si bien ni Moscú ni Damasco se han pronunciado por el momento sobre lo ocurrido.

La televisión estatal siria ha citado una fuente militar informando de la muerte de varios milicianos en ataques contra sus posiciones en Haas, pero no ha mencionado la escuela.

Defensa Civil, la organización más conocida como ‘cascos blancos’ y que trabaja en labores de rescate, ha precisado que un complejo de tres escuelas ha resultado alcanzado en “varios bombardeos”, incluido uno destinado a alcanzar a los equipos de emergencia.

Idlib, cerca de Alepo, en el noroeste de Siria, contiene la mayor área poblada controlada por los rebeldes bajo la bandera del Ejército Libre Sirio (ELS) y de algunas organizaciones islamistas, entre ellas el Frente Fatá al Sham, antigua filial de Al Qaeda.

UNICEF: “es una cicatriz más en el futuro de Siria”

El director ejecutivo del Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF), Anthony Blake, ha condenado con firmeza el bombardeo, lamentando que se trata de “una cicatriz más en el futuro de Siria”.

“Esto es una tragedia, es una salvajada y si se trata de un acto deliberado, es un crimen de guerra”, ha subrayado en un comunicado, incidiendo en que “esta última atrocidad podría ser el ataque más mortífero contra una escuela desde que comenzó la guerra hace más de cinco años”.

“Familias que han perdido para siempre a sus hijos… estudiantes que han perdido para siempre a sus profesores… una cicatriz más en el futuro de Siria”, ha lamentado Blake.

“¿Cuándo se equiparará la repulsión mundial ante tal barbaridad con la insistencia de que esto debe parar?”, se ha preguntado el máximo responsable de UNICEF.

El balance ofrecido por la agencia de la ONU del bombardeo aéreo sitúa en 28 las víctimas mortales, mientras que previamente el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos había informado de 26 fallecidos, entre ellos quince niños y una profesora.