La inversión inmobiliaria como novedosa idea de negocio

El estallido de la burbuja inmobiliaria en España ha traído consigo consecuencias devastadoras para bastantes negocios. Pero si cabe, los que más han sufrido su efecto son aquellas empresas dedicadas directamente o relacionadas con el sector de la promoción inmobiliaria y de la construcción.

No obstante, para unos pocos, las crisis resultan ser etapas de ciertas oportunidades laborales. La actual conjetura del mercado puede ser considerada como interesante por parte de algunos inversores, mediante el planteamiento de crear una empresa de inversión en bienes inmobiliarios como idea de negocio, ya que los precios han bajado más que significativamente.

Estas cantidades, poco o nada tienen que ver con las que se encontraban hace apenas una década, en plena cima de la burbuja. En nuestro país, podemos estimar que el descenso de precios no ha sido excesivamente brusco, debido a varios factores, pero al final el valor de las transacciones ha acabado por regularizarse en cierto modo, y actualmente se asemeja un tanto más a precios coherentes en proporción al poder adquisitivo de las personas y familias.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), el precio de los inmuebles ha descendido un 32 % desde el pasado 2007. Otros expertos del sector también se aventuran a compartir esta vertiente, incluso yendo más allá, al sostener que esta cifra se aproxima al 50 %.

Es importante acudir a una empresa inmobiliaria cuando se plantea una idea de negocio

Ni que decir tiene que existen diferencias visibles entre regiones, acentuándose en función de la zona en cuestión. Por ejemplo, mientras en Navarra los precios han caído aproximadamente un 45 %, en Andalucía sólo lo ha hecho un 25 %. Estas diferencias oscilan en función de ciudades, barrios, y evidentemente del número de hogares libres que pueda presentar una zona o territorio en cuestión.

Es importante acudir a una empresa inmobiliaria cuando se plantea una idea de negocio de este tipo, caracterizado no en pocas ocasiones por su magnitud y complejidad.

Existen varias estrategias para acometer tal misión, si bien frecuentemente suele aplicarse un híbrido de las mismas, aplicando conceptos e ideas procedentes de diversas teorías y formas de operar.

Lo bueno de una empresa que se dedica a la compra de viviendas, es que se puede ir modificando este mapa de ruta (estrategia) según la realidad del mercado. Si no se dispone de buenas oportunidades para vender un piso, se puede colocar en alquiler durante un período estimado, para así poder sacarle algo de rentabilidad mientras tanto. Por otra parte, si apareciese una apetecible opción de venta, un piso que se había planteado por el mercado de alquiler puede venderse definitivamente con un margen más que aceptable.