La amenaza de Le Pen

Sarcozy se sentará en el banquillo. Así lo quiere la Fiscalía de París que pide juzgarle por la financiación ilegal de la campaña electoral de 2012, algo que no le viene nada bien teniendo en cuenta que en noviembre arranca la campaña de las elecciones primarias de Los Republicanos y Sarkozy se presenta como candidato.

Y es que el expresidente, no estaba muerto, estaba de parranda. El líder de Los Republicanos, resurgía este verano con el anuncio de su candidatura a las elecciones presidenciales de 2017 en Francia. Sarkozy decía que se siente con fuerza para llevar a cabo este “nuevo combate en un momento de la historia tan atormentado”. El que fuera presidente del país entre 2007 y 2012 ahora está centrando su campaña en la seguridad y la inmigración, temas clave con los que ganarse a los franceses. Sin embargo, el escándalo de corrupción, le augura un estrepitoso fracaso.

El Frente Nacional sube en intención de voto

Y mientras, el actual presidente de Francia, François Hollande, pierde apoyos cada día fuera y dentro del Partido Socialista. Su forma de doblegarse ante Merkel y la llegada de la reforma laboral le han hundido por completo. La consecuencia ha sido el ascenso del Frente Nacional. Marine Le Pen aprovecha la fragmentación en política tanto de los conservadores como de los socialistas y según los últimos sondeos, la candidata de la ultraderecha se mantiene como la gran favorita con varios puntos de ventaja sobre todos los candidatos de izquierda o derecha con un 30% en intención de voto.