La Policía de Brasil lanza gases lacrimógenos a los manifestantes en Sao Paulo

La Policía de Brasil ha empleado gases lacrimógenos para dispersar a miles de manifestantes en la localidad de Sao Paulo, tras una marcha en protesta por la destitución de Dilma Rousseff y para reclamar la celebración de elecciones.

La jornada ha estado marcada por las manifestaciones contra el actual mandatario, Michel Temer, en varias ciudades del país, entre ellas Río de Janeiro, Salvador y Curitiba, según ha recogido el diario local ‘O Globo‘.

La protesta en Sao Paulo ha sido pacífica durante la totalidad del recorrido, según el citado diario, que ha apuntado que la Policía ha usado gases lacrimógenos y camiones de agua cuando los organizadores pedían a los manifestantes se dispersaran.

 50.000 personas han participado en la manifestación

La manifestación ha sido convocada por grupos de izquierdas y sindicatos alineados con el Partido de los Trabajadores (PT) de Rousseff. Por su parte, Temer, quien está participando en la cumbre del G-20 en China, ha afirmado que estas protestas “no son representativas”. “Son grupos pequeños, no movimientos populares de ningún tipo”.

El presidente ha defendido el carácter democrático de las manifestaciones convocadas bajo el lema ‘Fuera Temer’, pero ha aseverado que no se “asusta” con ellas y ha subrayado que “pacificar desde el primer día es completamente imposible”.

Este miércoles 61 senadores votaron a favor del cese permanente de Rousseff, finalizando así el proceso de ‘impeachment’ que ha mantenido a la líder izquierdista apartada del cargo desde el mes de mayo.

Por su parte, Rousseff ha pedido provisionalmente “la suspensión inmediata de los efectos” del fallo del Senado, lo que incluye que Temer, que el miércoles juró como presidente permanente, vuelva a la “situación de interinidad”.

Aunque técnicamente Temer está facultado para concluir el mandato presidencial, que se extiende hasta 2018, sobre el horizonte planea la posibilidad de que se convoquen elecciones anticipadas para superar la crisis política.