La pobreza infantil: una lucha constante

La pobreza infantil es uno de los muchos problemas que azotan a nuestra sociedad. Las organizaciones alertan de la mala alimentación y en consecuencia de un mal crecimiento que muchos pequeños sufren a causa de la crisis económica y los recortes en ayudas sociales, lo que favorece el aumento de las clases más pobres. La falta de recursos económicos se nota en lo que lo niños comen, teniendo carencias en productos como la carne o el pescado. Save the Children alerta asegurando que actualmente uno de cada tres niños en España están en riesgo de pobreza o exclusión social. Por su parte UNICEF a través de un informe revela que España es el cuarto país de la Unión Europea con más desigualdad infantil, solo por delante de Rumanía, Bulgaria y Grecia.

Sin embargo, pese a este problema grave y evidente, España es el país de la Eurozona que menos porcentaje del PIB destina a las prestaciones económicas para familias e infancia, concretamente un 0,5%, lo que supone menos de un tercio de la media europea.

Romper con el círculo de la pobreza

Por ello, organizaciones como Obra Social La Caixa tienen que cubrir estas carencias estatales para que muchos niños tengan al menos un plato de comida al día. Con el objetivo de romper el círculo de la pobreza de padres a hijos, CaixaProinfancia que cuenta con la colaboración de 400 entidades sociales, tratan de ofrecer a los pequeños oportunidades de futuro.

En educación, refuerzo educativo y equipamiento escolar como libros para la vuelta al cole, campamentos y actividades de verano, talleres educativos familiares y centros abiertos. En cuanto a salud ofrecen servicios de alimentación e higiene infantil, gafas y audífonos y apoyo psicológico. Un programa con el que 60.000 niños fueron atendidos en 2015.

Ante este problema muchas ONGs reclaman un Pacto de Estado por la Educación. Romper con la desigualdad no es utópico, y tampoco es justo estar condenado desde pequeño a tener una vida indigna.