Fiebre hemorrágica. Lo que debes saber

La sintomatología de la fiebre hemorrágica es parecida a la de la gripe: comienza con alta fiebre, mareos, dolor de cabeza, dolores musculares… para pasar a una segunda etapa con hemorragias nariz, aparato digestivo, útero, aparato unitario y respiratorio. Alcanza una mortalidad de hasta el 40% de los infectados.

La fiebre hemorrágica la provoca un virus, similar al ébola, que vive en determinado tipo de garrapatas. Se transmite por la picadura de garrapatas y por el contacto con los fluidos corporales de personas contagiadas, lo que exige adoptar medidas inmediatas de protección

Es un viejo conocido para los médicos, pero no existe vacuna, solo tratamientos paliativos. Básicamente transfusiones, hidratación y la administración de un antiviral, la ribavirina. Si el paciente no reacciona, además de las contínuas hemorragias se acaba produciendo un fallo hepático, primero, y multiorgánico después que acaba con la vida del infectado.

En España se detectó por primera vez en 2010, en la provincia de Cáceres.