No son buenorras, son deportistas

Titulares como las más buenorras, las tres gorditas arqueras italianas, o las muñecas suecas son algunos de los que tenemos que leer sobre las deportistas de los JJOO, pero lo que hay detrás de estas deportistas son récords mundiales como el de la nadadora Katinka Hosszú o la sensación que ha creado la gimnasta Simone Biles, entre muchas otras.

A pesar de que casi la mitad de los atletas que compiten en Río son mujeres y de la cantidad de marcas que han superado, la forma de tratar a las deportistas no es siempre igualitario respecto a los hombres. Según un estudio de la Universidad de Cambridge todavía nos cuesta ver el deporte como algo femenino. Este estudio analizó el lenguaje de los medios de comunicación, redes sociales y páginas en Internet, para hablar de mujeres atletas y han llegado a la conclusión de que el lenguaje es diferente para hablar sobre el deporte masculino que del femenino. Además los expertos han encontrado que los hombres ocupan hasta tres veces más espacio informativo que las mujeres.

Hablando sobre España, si nos remontamos a los Juegos de Londres 2012 el deporte femenino sobre el masculino; 11 de las 17 medallas conseguidas fueron mujeres.

Cuando hablamos del deporte por equipos, también encontramos diferencias en el lenguaje, por ejemplo, si decimos selección española de baloncesto, todos pensamos en la selección masculina, tenemos que añadir femenina para pensar en nuestras chicas mientras que en el caso contrario no. En los juegos de Río los comentaristas utilizan esta alusión continuamente.

A pesar de que el sexismo no es nada nuevo en el deporte, en lugar de escribir comentarios sobre las atletas como ¡cuidado que te puedes enamorar! o elaborar listas sobre las más buenorras de Río, podemos seguir hablando de deporte que es de lo que se trata.