Zambia elige presidente

Zambia vivirá una jornada electoral inédita por la coincidencia de varias votaciones, entre las que destaca la pugna entre el presidente, Edgar Lungu, y el líder opositor, Hakainde Hichilema, por asumir las riendas de la nación africana.

Más de seis millones de zambianos –de un total de 15 millones– están llamados a las urnas para elegir al presidente, el vicepresidente, alcaldes y concejales, así como para renovar los 156 escaños de la Asamblea Nacional.

También tendrán que decidir sobre una enmienda constitucional para incluir en la Carta de Derechos, además del clásico catálogo de derechos civiles y políticos, los económicos, sociales y culturales y «otros derechos especiales» para que gocen de la protección de la Carta Magna.

Todas las miradas estarán puestas en la contienda entre Lungu, del gobernante Frente Patriótico, y Hichilema, apodado ‘HH’, del Partido Unido para el Desarrollo Nacional. Si bien el enfrentamiento no es nuevo, ya que ambos dirigentes midieron sus fuerzas el año pasado para sustituir en el cargo de forma interina a Michael Sata, que murió en 2014.

En esta ocasión la lucha electoral tendrá un nuevo ingrediente: para proclamarse vencedor un candidato presidencial tendrá que obtener más del 50 por ciento de los votos más uno adicional o, de lo contrario, tendrá que medirse con el segundo en un balotaje.

Se espera que Lungu y Hichilema sean los más votados, después del ajustado resultado de 2015. Así, ambos pasarían a segunda vuelta con la líder del Forum para la Democracia y el Desarrollo, Edith Nwakakwi, como tercera opción, a gran distancia de los dos.

Tensión electoral

Este 11 de agosto llega precedido de una escalada de tensión que se teme que estalle con las filtraciones que puedan producirse entre el jueves y el sábado, cuando se conocerán los resultado oficiales de dichos procesos electorales.

Lungu ha denunciado en los últimos días un plan de la oposición para quebrantar el orden público –algo que el partido de Hichilema ha negado– y ha amenazado con «medidas draconianas» si intenta romper la paz antes, durante o después de los comicios.

En las últimas semanas la Policía ha detenido a decenas de opositores por causar disturbios y fabricar cócteles molotov. Los arrestos se produjeron poco después de que la comisión electoral suprimiera la prohibición de hacer campaña 10 días antes de las votaciones, algo común en países africanos para prevenir la violencia.