RSF: “es difícil exigir buena información cuando no se está dispuesto a pagar por ella”

La presidenta de Reporteros Sin Fronteras (RSF) España, Malén Aznárez, ha advertido de que “es difícil exigir buena información” cuando no se está dispuesto a pagar por ella y ha añadido que la información “de calidad –imparcial, veraz, contrastada y que refleje todos los puntos de vista– no es barata”.

“Exigirla gratis no es sostenible a largo plazo”, ha manifestado Aznárez en una entrevista concedida a Europa Press, en la que ha explicado que aunque el periodismo sigue “replanteándose su propio modelo de futuro”, los ciudadanos también tienen “mucho que decir, porque el derecho a la información es, más que de nadie, de los ciudadanos”.

En este sentido, la presidenta de la organización no gubernamental ha defendido que las sociedades “más vigilantes y exigentes” con sus medios de comunicación, ya sean de titularidad pública o privada, son “las mejor informadas y las que mayor grado de libertad de prensa disfrutan”. “Siempre es bueno recordar que sin una prensa libre no puede haber democracia”, ha subrayado.

 

 

Las sociedades “más vigilantes y exigentes” con sus medios de comunicación, ya sean de titularidad pública o privada, son “las mejor informadas y las que mayor grado de libertad de prensa disfrutan

 

 

Por esta razón, ha puesto en valor la labor de los informadores españoles en zonas de conflicto o en las crisis que afectan a millones de personas en el mundo, como el caso de la de los refugiados. “Cada nueva crisis, cada nuevo conflicto, revela la gran cantidad de informadores españoles que están trabajando para contar ese acontecimiento, a todo el mundo y desde la primera fila”, ha remachado.

De esta forma, la presidenta de Reporteros Sin Fronteras ha recordado que los profesionales de la información no sólo llevan a cabo su labor “en los medios españoles, sino también de fuera de España: crónicas radiofónicas para emisoras latinoamericanas narradas con acento español, fotografías e imágenes de reporteros gráficos españoles en los principales diarios y televisiones de todo el mundo, importantes galardones internacionales para periodistas españoles”.

“En la actualidad, hay una joven generación de reporteros españoles con una capacidad, fuerza y ganas de hacer el mejor periodismo que está asombrando al sector mediático internacional, muchas veces sin el abrigo de una gran cabecera y corriendo enormes riesgos”, ha relatado Aznárez, para después asegurar que “vale la pena seguir trabajando por ellos, porque representan la vitalidad futura del periodismo”.

 

RSF quiere que España sea “un lugar de acogida para periodistas que han tenido que huir de sus países a causa de su trabajo”

 

 

Preguntada sobre qué retos tiene RSF por delante en estos momentos, su presidenta ha explicado que en España en el corto plazo, además de aumentar su apoyo a los periodistas encarcelados que apadrina, quiere “dar pasos adelante para formar a los periodistas en seguridad digital, poner más chalecos antibalas y cascos a disposición de los reporteros ‘freelance’ que se enfrentan a conflictos, dar visibilidad y relevancia a la libertad de información”.

Por otro lado, Malén Aznárez ha señalado, como objetivo a largo plazo, convertir España “en un lugar de acogida para periodistas que han tenido que huir de sus países a causa de su trabajo, como ya lo son de hecho, Reporteros Sin Fronteras Internacional, en Francia, o Reporter Ohne Grenze, la sección alemana”.

 

 

Para la presidente de RSF España, este primer semestre del año ha traído consigo cosas buenas, como la “inmensa alegría” que supuso el “tan esperado regreso a casa” de los tres reporteros españoles secuestrados en Siria

 

 

Según ha indicado la presidenta de RSF España, este primer semestre del año ha traído consigo cosas buenas, como la “inmensa alegría” que supuso el “tan esperado regreso a casa” de los tres reporteros españoles secuestrados en Siria: Antonio Pampliega, Ángel Sastre y José Manuel López; o la liberación de la corresponsal de ‘El Mundo’ en Colombia.

No obstante, Aznárez ha lamentado que en estos meses también se han producido 22 asesinatos de periodistas por causa de su trabajo, y más de 300 informadores siguen en cárceles de todo el mundo sólo por desempeñar su labor profesional. “La situación se agrava en países, como México o Turquía, que ya eran fuente de preocupación”, ha apostillado.

“Otros incidentes –como que se haya impedido la entrada a Israel de una periodista española, a la que tuvieron detenida durante varias horas, o las agresiones a la directora de El Jueves y a un reportero español en las manifestaciones de París– confirman que los peligros para los periodistas no sólo están en zonas en guerra, sino también en el corazón de las democracias”, ha concluido.

Europa Press