Condenada por matar a su violador

La detuvieron en un aeropuerto de EE UU. Sobre ella pesaba una orden de arresto. Estaba acusada de matar al hombre que la violó hace veinte años. Con el veredicto de culpable, a Norma Patricia le esperan cinco años y medio de cárcel. A lo largo de los próximos días será trasladada a la prisión de Chowchilla para cumplir la sentencia.

En el momento de su detención, el pasado 17 de octubre, trabajaba como psicóloga para la Organización Mundial de la Salud (OMS) en Ginebra, pero el azar la llevó de nuevo a los Estados Unidos a participar en un congreso.

Su historia una de tantos emigrantes que llegaron a los Estados Unidos en búsqueda de una vida mejor. Sus padres, naturales del estado de Aguascalientes, se trasladaron a California a mediados de los setenta.

Allí vivió la pequeña hasta que ingresó en la Universidad de Los Ángeles. En 1995, un hombre llamado Gonzalo Ramírez abusó de ella en su dormitorio de universidad. La venganza de su ex novio tardó unos pocos meses en ejecutarse. Junto a otras tres personas y en presencia de Norma, lo mató a golpes.

Desde entonces la justicia estadounidense la persigue. Desde octubre, Norma Patricia está recluida en una celda de 3,65 por 2,74 metros de ancho, y solo se le permite una hora de sol. Su esposo, enfermo terminal de cáncer de próstata, se ocupa del cuidado de su hija pequeña.

A través de las redes sociales se desarrolla una campaña dirigida al gobernador de California pidiendo medidas de gracia. Su defensa alegó que fue amenazada de muerte si alguna vez desvelaba la identidad de las personas que participaron en el  asesinato del violador.