Denunciados por capturar a 112 conejos vivos

Efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han denunciado a dos hombres, uno de ellos vecino de Albacete, como presuntos autores de distintas infracciones graves de la Ley de Sanidad Animal y Ley de Caza de Castilla-La Mancha, tras ser sorprendidos cuando se disponían a transportar a la Comunidad Valenciana 112 conejos de campo vivos, que habrían capturado sin permiso en cotos de la provincia albaceteña.

Durante varios meses de investigación, efectivos del Seprona de Aguas Nuevas (Albacete) habían detectado el incremento de quejas por parte de los titulares cinegéticos de varios cotos de la provincia de Albacete, que habían observado como personas desconocidas y sin autorización previa estaban cogiendo conejos vivos en sus acotados para su posterior venta, según ha informado la Delegación del Gobierno en Castilla-La Mancha en nota de prensa.

Paralelamente, se produjo un aumento significativo de denuncias efectuadas por las diferentes patrullas del Seprona de toda la provincia a personas que estaban capturando conejos de campo vivos sin autorización o incumpliendo las mismas, ya que en la mayoría de estas se autoriza su captura y sacrificio inmediato, no pudiendo comercializarse en vivo.

Tras varias semanas de investigación se localizaron varios puntos donde se iban concentrando los conejos capturados de forma ilegal, normalmente en parcelas o corrales de la urbanización de ‘Casas Viejas’, en el término municipal de Albacete, donde se mantenían varios días hasta que eran recogidos por una persona para ser trasladados a la Comunidad Valenciana y ser soltados allí sin autorización alguna.

Ha sido en uno de estos puntos donde efectivos del Seprona de Aguas Nuevas han procedido a la identificación de los denunciados y a la aprehensión de 112 conejos vivos, ya que estos carecían de guía de transporte y no habían sido inspeccionados por los veterinarios, además de no tener acreditada su procedencia legal.

Los conejos han sido entregados en el Centro de Recuperación de la Fauna Salvaje de Albacete para ser liberados en el área crítica del lince de esta provincia, tras ser inspeccionados por los veterinarios de dicho centro.