No es de macho… es de cabrón #En140″

Visto lo visto esta claro que los tumultos y los grandes eventos en los que circula el alcohol son lugares perfectos para los depredadores sexuales. Porque sino como se explica que con tan solo una días inmersos en los Sanfermines ya haya habido ocho agresiones sexuales, cuatro con violación. Hoy nos despertamos con la noticia de otra agresión en un festival de Málaga.

No es un problema nuevo. Sin embargo, cada vez resulta más escandaloso por su crecimiento anual. Según datos recogidos por el Ministerio del Interior, al final de año se contabilizan más de un millar de violaciones a mujeres en España. Desde 2009, más de 8.200 agresiones sexuales con penetración, tres al día, una cada ocho horas.

Existen determinados patrones claros. ¿Hay miles de violadores depravados repartidos por toda la geografía? Lo que hay, en muchos casos, son circunstancias que lo propician. Y es que va a ser cierto aquello de que la gente en grupo se aborrega. Se convierten en animales sin raciocinio. Asociaciones como CAVAS, desarrollan una tarea de asistencia a víctimas de agresiones sexuales, y aseguran que muchos jóvenes lo hacen para reafirmar delante de los demás su masculinidad, y agreden muchas veces a compañeras a las que por lo que sea, ven más libres que a otras.

Las agresiones sexuales no entran en la Ley Integral como violencia de género, ni la trata con fines de explotación sexual, ni la mutilación genital femenina, ni la discriminación por razón de sexo, ni el acoso por razón de sexo. Solo aquellas mujeres que sufren malos tratos o agresiones de su pareja o expareja. Es evidente que necesitan un tratamiento especial, pues muchas acaban con la muerte. Pero no hay que olvidar que aquella mujer que es agredida sexualmente no tiene los mismos recursos de denuncia y su recuperación con su yo más íntimo es tremendamente difícil.

Es necesario establecer protocolos

Hay que enseñar a que ‘no’ es ‘no’ como gritaban muchos asistentes a los Sanfermines en protesta a las agresiones.

De nuevo hay que trabajar desde los colegios para desarraigar los conceptos machistas que en muchas ocasiones evolucionan hacia los peores caminos esperados y continuar la lucha por la igualdad. En estos últimos años la imagen de la mujer objeto ha provocado un pico en este tipo de actos criminales.

La solución no es educarlas a ellas para que vistan más recatadas o no vayan solas por la calle a determinadas horas, la solución está en la educación a ellos, no son animales que no puedan controlar sus instintos, son cabezas pensantes que deben respetar la libertad del prójimo.