La policía de Dallas interrogará a 300 testigos

El jefe de la Policía de Dallas, David Brown, ha informado  en rueda de prensa de que el personal que investiga los actos de Micah Johnson, que mató a cinco policías blancos el pasado jueves, cuenta ya con un listado de 300 testigos para entrevistar y con más de 170 horas de grabaciones de cámaras individuales de agentes que revisar.

A estas fuentes se suman varias horas de cámaras  de negocios de la zona, útiles para conseguir una panorámica de todo lo que sucedió esa noche.

El jefe policial ha revelado por otra parte que tanto él como su familia recibieron amenazas de muerte “casi inmediatamente después” del incidente con Johnson. En cualquier caso, ha reiterado que, en las mismas circunstancias “volvería a dar la orden” de matar a Johnson con el robot bomba.

Hasta once agentes atacaron al francotirador de Dallas

Brown ha explicado que hasta once agentes dispararon o atacaron a Johnson, incluidos los dos que detonaron la bomba que acabó con su vida, transportada por un robot policial Remotec Andros Mark V-A1. El robot, valorado en 151.000 dólares, sufrió daños en el brazo, pero aún funciona.

Además, los investigadores de la Policía de Dallas y del FBI continúan con las pesquisas para averiguar lo que significan las letras R B que escribió Johnson en dos paredes cuando estaba ya herido.

En cuanto a la polémica del control de armas, Brown ha afirmado que el Legislativo “debe hacer algo con las armas”. “Aprueben una ley, hagan su trabajo, y yo opinaré”, ha apostillado. En cualquier caso, ha reconocido que “es cada vez más difícil cuando la gente tiene (fusiles) AR-15”.