Cinco policías asesinados a tiros durante una manifestación en Dallas

La Policía de Dallas ha confirmado la muerte de un quinto agente por los disparos efectuados por varios hombres armados con fusiles de largo alcance durante una manifestación realizada en el centro de la ciudad texana contra la violencia policial. Hay al menos seis heridos. Del mismo modo, ha confirmado la muerte del sospechoso que se había atrincherado en un garaje.

A través de su cuenta oficial de Twitter, la Asociación de Policía de Dallas ha informado: “Hemos perdido a otro. Oficial caído”. Uno de los francotiradores, que en su huida fue acorralado por los agentes en un garaje, finalmente ha sido abatido. Antes había avisado a los negociadores de que “el fin se acerca” y manifestó su intención de “herir y matar” a más agentes de Policía, según ha hecho saber el jefe de la Policía de Dallas, David O. Brown, en rueda de prensa.

En su comparecencia pública, el jefe de Policía informó que esta persona podría haber colocado bombas en este garaje. Por otra parte, asegura que “rodavía no estamos seguros de que tengamos a todos los sospechosos”, ha añadido el jefe Brown, quien ha recomendado a la población que se mantenga alejada de la escena del crimen aunque la alerta pública en toda la ciudad ha sido anulada excepto en su espacio aéreo: hace unos minutos, la Administración Federal de Aviación (FAA), ha restringido los vuelos sobre el centro de ciudad.

“De momento, todos los motivos están sobre la mesa”, ha indicado el jefe de Policía, quien confirmó que los disparos fueron efectuados desde dos puntos lo suficientemente separados como para atrapar a los agentes “en un fuego cruzado”, concluyó Brown antes de dirigirse al hospital donde se encuentran ingresados los agentes.

Además, la Policía ha interrogado a dos ocupantes de un vehículo Mercedes de color negro, después de que un agente observara como uno de de ellos introducía una bolsa de camuflaje en el maletero del coche.

En libertad, uno de los detenidos

La Policía ha puesto en libertad a uno de los tres detenidos hasta el momento por la emboscada de esta noche en el centro de Dallas que ha costado la vida a cinco agentes de Policía. El hombre puesto en libertad, identficado como Mark Hughes, se entregó a las fuerzas policiales después de que la Policía de Dallas colgara su foto en Twitter — vestido con una camiseta de camuflaje y un fusil de asalto al hombro — y le considerara “un sospechoso”. Hughes se presentó poco después ante los agentes, rodeado de cámaras y familiares, a quienes entregó su arma. “Nada más ver mi foto, hice que se detuviera un coche de Policía”, explicó Hughes ante las cámaras de la CBS.

“Mi hermano podría haber muerto porque alguien cometió la irresponsabilidad de colgar su imagen en Twitter”, declaró su hermano pequeño, Corey Hughes, ante la misma cadena. “No hemos hecho más que cooperar con la Policía”, aseguró.

Las protestas se han sucedido tras conocerse las muertes de Alton Sterling y Philando Castile, dos afroamericanos, que fueron abatidos por agentes de la Policía. Estos incidentes han provocado nuevas manifestaciones en todo el país contra la actuación de las autoridades hacia los miembros de minorías.

Incidentes similares en 2015 provocaron una oleada de protestas a lo largo de todo el país bajo el lema ‘Las vidas de los negros importan’.