Rumbo al Estado Fallido #En140″

Durante los años más duros del conflicto en Somalia, en el que los llamados “señores de la guerra” asolaron todo su territorio, la comunidad internacional resolvió que ese país del cuerno de África era, en realidad, un ‘Estado fallido’. Tal denominación servía para resolver conceptualmente todos los problemas de fondo que padecían y a los que no eran ajenas las maniobras e intereses de países tan significativos como los Estados Unidos.

Bien podría haberse utilizado semejante expresión para definir la realidad mejicana: un país en el que el imperio del terror de los narcotraficantes está enquistado en las estructuras estatales, -policía, gobierno, administración – con total naturalidad. En México, los crímenes contra mujeres, la muerte de estudiantes, los ajustes de cuentas, las venganzas contra periodistas definen una realidad tortuosa, y reflejan la debilidad de un estado que no se desenvuelve como tal.

Irak no es considerado como un estado fallido

Pero nadie lo ha llamado estado fallido. Por tanto, México es un estado más en la comunidad de naciones y la realidad brutal de los crímenes no representa la misma dimensión que sucedía en Somalia. Aunque todos veamos una realidad evidente. Irak, hasta el momento, tampoco es considerado como un estado fallido, aunque su gobierno y sus estructuras político administrativas carezcan de legitimación social real, campe el terror por el país y los grupos criminales impongan en gran parte de su territorio gobiernos paralelos. De lo que pasa en Irak nadie se hace responsable. Pero no es cierto: hay responsables más allá de sus fronteras. El informe Chilcot – la tenaz investigación de un parlamentario británico durante años, sumergiéndose en miles de documentos – lo demuestra. Blair, Aznar y Bush llevaron al país la invasión y la guerra para derrocar con falsas acusaciones a su gobierno. Hoy, pocos días después de un brutal atentado que ha dejado más de 250 muertos, es evidente que aquel acto criminal de guerra ha conducido a un estado fallido dominado por el terrorismo.

La lista de estados fallidos crece en el mundo. Y lo son por los intereses de los países poderosos, los grandes negocios, legales o no, y los entresijos geoestratégicos. Las víctimas, como siempre, entre la población civil y los inocentes.