Los aviones eléctricos para pasajeros, una realidad en 10 años

Aviones eléctricos, que vuelan con baterías cargadas por energía solar o eólica, sin ruido ni contaminación, serán una realidad en 10 años, con modelos con capacidad para 50 pasajeros. Es el pronóstico del aeronauta suizo Bertrand Piccard, director y piloto del Solar Impulse -el avión que está dando la vuelta al mundo con energía solar y sin usar una gota de combustible-.

Aunque sólo resta un 10 por ciento del vuelo para completar la vuelta al mundo, Piccard no quiere lanzar las campanas al vuelo. “Cada etapa consiste en utilizar un avión experimental, volando solamente impulsado por la energía solar. Es algo nuevo y es un reto. Así que tenemos que concentrarnos completamente en la misión de llegar hacia Abu Dhabi”. Antes recalará en El Cairo.

Sí recalcó que, hasta ahora, es un éxito fantástico. “Hace unos años, nadie hubiese apostado ni un céntimo en realizar un vuelo alrededor del mundo, utilizando un avión solar. Excepto algunos socios, que nos apoyaron desde el principio, como Schindler, ABB, Solvay, Covestro, Swiss Re Corporate Solutions, empresas como estas, que se encuentran fuera del mundo de la aviación, y que no sabían que era imposible, así que optaron por ayudar”, comentó.

Piccard destaca el valor de la misión como plataforma para hablar de las tecnologías limpias y energías renovables. “Sin lugar a dudas, al final tendré una plataforma muy creíble, que la gente apoye, y voy a seguir utilizándola, para reunir a todos los especialistas en la industria de tecnologías limpias, ONGs, fundaciones, con el fin de hablar con una sola voz dentro del mundo de la tecnología limpia. Todo esto lo usaremos para asesorar a los gobiernos, y ser más eficientes en la forma de aplicar estas tecnologías”, dijo.

Sobre la utilidad real de la energía solar para la aviación comercial, Piccard dijo que esto es sólo el comienzo. “Apuesto que, de aquí a 10 años, incluso si los aviones aún no son completamente impulsados por la energía solar, al menos serán aviones eléctricos, transportando a un máximo de 50 personas, sin utilizar ni una gota de combustible, todo eléctrico, enchufado antes del despegue, cargado por energía solar y eólica, sin causar contaminación y sin hacer ruido”.

Además de la propulsión eléctrica, Piccard destacó mejoras de eficiencia logradas con Solar Impulse, como la colaboración con Schindler para obtener materiales más ligeros.