La trata de personas, un negocio in crescendo

La tragedia solo atrae más tragedia. Si no como se explica el informe de UNICEF, que revela que los menores en los campos de refugiados en Calais y Dunkerque están siendo explotados sexualmente y obligados a cometer delitos por los traficantes.

Una investigación que ha realizado la ONG durante seis meses de entrevistas. Los menores no acompañados son las víctimas perfectas en estos campamentos en los que los jóvenes se encuentran desamparados al norte de Francia.

Y es que el negocio de la explotación sexual mueve millones y millones de euros al cabo del año, solo en España cada día las redes de trata recaudan 8,3 millones de euros, según datos del Ministerio de Sanidad. Un problema que existe en Europa desde hace mucho tiempo, aunque con la llegada de más refugiados a través del Mediterráneo ha ido en aumento.

La ONU calcula que cerca de 140.000 personas acaban atrapadas en redes de explotación sexual. Las víctimas son captadas bajo la amenaza o el uso de la fuerza para el rapto y el engaño, por lo general, a personas en situación de vulnerabilidad, según el Protocolo de Palermo de las Naciones Unidas.

Por su parte, Save the Children  denuncia que las menores explotadas son invisibles y el rescate en España no es lo suficientemente eficaz. En 2015, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado desarticularon 42 organizaciones criminales y detuvieron a 471 personas, sin embargo, la cifra real podría alcanzar las 45.000 víctimas.

El último caso polémico que ha visto la luz ha sido la investigación entorno al hombre del porno, conocido como ‘Torbe’, encarcelado desde el pasado mes de abril. La testigo protegida en el marco de la ‘Operación Universal’, que ha implicado a De Gea y a Iker Muniain, detalla que el modus operandi era buscar a través de Internet a jóvenes en una situación económica desesperada. De nuevo, personas vulnerables, para después ser extorsionadas y manejadas fácilmente.