La renta básica garantizada, debate en Europa

Las diferencias salariales y la nueva revolución industrial de la mano del desarrollo digital aboca a una generación al desempleo. Y para dar una salida a ese mercado laboral cautivo y condenado, los gobiernos de Europa, ya sean de derechas o de izquierdas, estudian una medida: que el Estado garantice una renta de inserción de por vida a todos los ciudadanos. Esta iniciativa ha desembocado en un referéndum en Suiza, con mucho seguimiento internacional, sobre la propuesta de una renta básica garantizada.

La propuesta, una renta mensual de 2.500 francos, 2.250 euros, para los adultos y 625 francos para los menores de 18 años para todos los suizos. Los suizos han votado y el resultado ha sido un aplastante no, con un 78% en contra y tan solo un 23% a favor.

Suiza, como otros países de occidente, está viviendo una sociedad a dos velocidades, en el que cada día crecen las desigualdades salariales. La revolución digital está destruyendo empleos y por otro lado el salario y la seguridad social se desvinculan parcialmente del trabajo.

Aunque los grandes cantones han votado en contra como Zúrich, Grisones o Valais, simplemente conseguir que el debate sea llevado a las urnas ya es todo un logro. Así lo ven países como Reino Unido, Finlandia, Alemania Noruega u Holanda… que ya estudian la posibilidad de someter la cuestión a votación. Holanda ha puesto en marcha un proyecto piloto en Utrecht y otros 19 municipos para estudiar la viabilidad de la RBU, Finlandia le seguirá el año que viene, el Partido Laborista británico examina muy de cerca la iniciativa popular y los Verdes en Alemania siguen la misma línea.

Un interés que nace principalmente en países industrializados en donde la automatización y los programas informáticos están liquidando multitud de empleos en todos los sectores.

Los analistas y expertos a favor de la renta básica aseguran que:

Garantizar unos mínimos para poder vivir, a corto plazo es una medida que activará el consumo, y por tanto, impulsará la economía en Europa

Se eliminaría la injusticia del trabajo no remunerado

Quedarían amparadas todas las personas que dedican su tiempo al cuidado de los hijos y de los mayores, esencialmente mujeres.

Se simplificaría todo el entramado del sistema de ayudas que se ha ido construyendo en Occidente.

Por su parte los más escépticos y críticos con la medida argumentan que:

El coste que supondría la renta básica garantizada, sin apenas redes de seguridad públicas

Tendrían que elevar los impuestos para poder sufragar la RBU

Consideran que supondría un reparto de riquezas desigual aumentando aún más la diferencia de clases

Desincentivaría el desempleo

El impacto internacional y el resultado de un 20% a favor, para los más positivos, el referéndum ha sido todo un éxito. Lo que está claro es que Suiza está creando tendencia.