El futbolista Neymar y su padre serán juzgados por delitos de corrupción

La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido juzgar al delantero brasileño Neymar da Silva y a su padre por la comisión de delitos de corrupción en los negocios y estafa impropia cometidos durante su fichaje por parte del FC Barcelona.

En un escrito dirigido al Juzgado de instrucción número cinco, el fiscal José Peral también pide que se continúe el procedimiento contra el expresidente del Barça Sandro Rosell y solicita que se archive las actuaciones respecto al actual Josep Bartomeu.

Asegura que como consecuencia de la dinámica desplegada en el fichaje la empresa de representación de futbolistas TIS, que tenía el 40 por ciento de los derechos del jugador, dejó de percibir 10 millones de euros, por lo que debe ser indemnizada con la cantidad de 3,2 millones de euros.

 

DOS MOMENTOS DIFERENCIADOS

 

El fiscal explica que en el año 2011, el club blaugrana se comprometió a abonar a Neymar 40 millones de euros para que jugara en el equipo a partir de 2014. Acordaron, además, abonarle 10 millones como anticipo y le gafrantizaban un sueldo mínimo en 5 años de 36,1 millones de euros.

En un segundo momento, en 2013, se adelantó el compromiso un año y se abonaron al jugador los restantes 30 millones de los 40 acordados. Ante las perspectivas de que Neymar no asumiera el compromiso pacto años antes, se le ofreció un sueldo mayor, de 45,9 millones

Rosell, se encargó de liderar las negociaciones y «para lograr el fichaje» decidió abonar cantidades superiores tanto a Neymar como a su padre. Se concertó con el Santos para que recibiera directamente parte del precio evitando abonar a DIS lo que le correspondía.

El fiscal agrega que el Barça decidió mantener la apariencia de que el coste había sido de estos 40 millones más 17,1 que debían sumarse por los derechos federativos del Santos, con quien Neymar estaba comprometido hasta 2014. Lo hizo «debido a un plan estratégico de control de gastos para reducir la deuda» y a que la Junta Directiva ya había fijado un tope para fichajes.

Para ocultar el coste completo, Rosell, Neymar y el Santos «idearon fragmentar el pago en diversas partidas. Así, firmaron con el Santos cuatro contratos en los que, además de la transferencia definitiva de los derechos se estipulaban otros pagos por un convenio de colaboración en materia de fútbol bases, un partido amistoso y un partido en el Trofeo Joan Gamper.

En total, el Barça abonó al Santos 25,1 millones. En cuanto a los pagos a Neymar, se firmaron siete contratos que fueron inflando el precio, por motivos como su explotación de derechos de imagen o primas.