Las mujeres yazidíes, una nueva amenaza para el Daesh

Hartas de sufrir persecuciones por parte de los radicales del Estado Islámico, las mujeres yazidíes se han convertido en milicia y luchan junto a otras mujeres soldados peshmergas kurdas en el frente de Synar en el norte Iraq. Estas mujeres no solo están dispuestas a defender su cultura y su tierra frente a los islamistas, también los quieren mandar directamente al infierno. Los yihadistas creen que si mueren a manos de una mujer, jamás entrarán en el Paraíso.

Los yazidíes forman una comunidad preislámica duramente combatida por Estado Islámico que pretende su exterminio. Por ello, además de asesinar a los varones, las mujeres sufren violaciones con la intención de que queden embarazadas de un musulmán y romper de este modo el linaje yazidí en su descendencia.

Estas milicianas son la última línea de defensa contra el Daesh en Sinyar y causan enormes bajas a los yihadistas cada vez que intentan entrar en sus dominios.

Hace dos años, en agosto de 2014, los yahidíes alcanzaron tristemente las portadas de todos los periódicos. El Estado Islámico atacó hace dos años una comunidad yazidí que vivía en las montañas de Sinyar, en el noreste de Irak. Sufrieron una persecución en donde los hombres y los niños fueron capturados y ejecutados, pero las mujeres sufrieron otro destino.

300 mujeres se vieron abocadas a matrimonios forzados, violación y esclavitud sexual. Un año después, 30 de ellas,  consiguieron levantarse en armas contra los islamistas con la misión de vengar a las mujeres aniquiladas por el grupo terrorista.

Desde hace siglos ésta comunidad ha sufrido intermitentes ataques de violencia, principalmente a manos de los otomanos. Los yazidíes vieron reconocido su derecho a participar en el gobierno irakí en 2005. Disponiendo de tres diputados, de los 275 escaños de la Asamblea Nacional iraquí y dos escaños sobre los 111 del Parlamento autónomo kurdo.

Los yazidíes siempre han sido una población marginada y débil frente a las autoridades kurdas e iraquíes. Profesan una religión preislámica y monoteísta, cercana a la antigua Persia.

El comando femenino Yazidí combate junto a las fuerzas kurdas de los Peshmerga. La integración de las mujeres en campo militar ha ocurrido de forma natural, la revolucionaria legislación kurda lucha por la igualdad de la mujer ilegalizando la poligamia, los matrimonios forzados y promoviendo la liberación de la mujer.