Prohibidas las esteladas en la final de la Copa del Rey

La Delegación del Gobierno en Madrid ha activado un dispositivo de seguridad para el partido de fútbol que enfrentará el próximo domingo, 22 de mayo, a las 21.30 horas, en el estadio Vicente Calderón, al F.C Barcelona y al Sevilla F.C, con motivo de la final de la Copa del Rey y que contarán con 2.493 efectivos.

El dispositivo que ha coordinado la Delegación del Gobierno en Madrid tras haber mantenido la reunión con asistencia de la delegada del Gobierno, Concepción Dancausa, han estado presentes la Federación Española de Fútbol, el coordinador de Seguridad designado para este partido, el comisario general de Seguridad Ciudadana, representantes de seguridad de Casa Real así como de los clubes finalistas de este encuentro, Policía Municipal, Samur, Bomberos y Cruz Roja.

En dicha reunión, según han informado fuentes del órgano gubernativo, se ha tratado expresamente la prohibición de la entrada al estadio portando banderas independentistas catalanas, conocidas como ‘esteladas’, ni otros signos no constitucionales, tal y como indica la Ley del Deporte.

En la reunión han señalado que la Federación Española de Fútbol ya había prohibido este tipo de banderas para estos encuentros. No obstante, en la final de la Copa del año pasado en Barcelona sí se vieron ‘esteladas’, pero no en la final celebrada en Valencia en 2014. “Ni el deporte ni el fútbol tienen que convertirse en escenarios de confrontación política”, ha transmitido Dancausa.

Luego, la delegada del Gobierno ha señalado en rueda de prensa que en dicho encuentro se ha tenido en cuenta no sólo que se trata de un partido de alto riesgo y en nivel 4 de alerta antiterrorista en la que se encuentra España, sino también que se tiene previsión de lleno absoluto. Además, hay que contar con que la Federación Española de Fútbol ha entregado 19.390 entradas a cada Club.

El estadio Vicente Calderón puede albergar 54.961 espectadores y en este tipo de encuentros, al tener reservados espacios para prensa y Federación Española de Fútbol, se prevé un aforo neto de 50.392 personas, ha detallado la delegada.

El Rey Felipe VI presidirá la final, que será la 112 edición de este torneo y en la que ambos equipos se enfrentarán por primera vez en el desenlace copero. El monarca estará acompañado por miembros del Gobierno de la Nación y de las comunidades autónomas de Madrid, Cataluña y Andalucía.

Vigilancia en las ‘Fan Zones’

El dispositivo estará integrado por agentes de la Policía Nacional con sus respectivas Unidades de Intervención Policial (UIP), Brigada Móvil, motos, Caballería, Unidades de Prevención y Reacción (UPR), Guías Caninos, Subsuelo, radio patrullas, helicópteros y miembros de la Oficina Nacional del Deporte de la Policía Nacional, además de agentes de la Policía Municipal y de la Federación Española de Fútbol, así como miembros de los servicios asistenciales de Samur, Protección Civil y Cruz Roja. Un total de 2.493 efectivos, de los que 1.490 son agentes del Cuerpo Nacional de Policía.

Los agentes estarán desplegados en torno al estadio Vicente Calderón, lugar donde se celebrará el encuentro, así como en las zonas próximas al recinto.

Asimismo, se han habilitado las denominadas ‘fan zones’ para los seguidores de ambos equipos. Se trata de amplios espacios donde se ubican carpas, zonas promocionales y de relax, talleres, actividades y atracciones diversas.

En el caso del F.C Barcelona estará instalada en Matadero (explanada multiusos del Parque Madrid Río) y estará activa desde las 10 hasta las 20 horas. Por parte del Sevilla F.C, su afición podrá disfrutar del ambiente previo al partido en la ‘fan zone’ ubicada en el Parque de San Isidro desde las 12.00 horas Madrid acogerá a cerca de 39.000 aficionados.

Está previsto que el 80 por ciento de los seguidores del Barcelona y del Sevilla se desplacen a Madrid desde ambas ciudades en sus vehículos particulares. Aun así, el F.C Barcelona podrá viajar en cinco trenes especiales como a bordo de 50 autocares.

En cuanto a los aficionados del Sevilla, tiene contratados seis trenes, así como a bordo de más 80 autocares. Además, también se ha previsto el uso del puente aéreo del aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas. En total, se prevé la llegada de alrededor de 38.780 aficionados de ambos equipos.

Los autobuses provenientes de Barcelona y Sevilla tienen sus respectivos aparcamientos ubicados en el Paseo de la Chopera y Vía Carpetana, respectivamente, con el fin de generar las mínimas molestias tanto a los vecinos de la zona como al tráfico rodado. Guardia Civil de Tráfico reforzará su presencia en las carreteras de acceso al estadio (M-40, A-2, A-4, R-2, R-4 y A-5).

Con respecto al transporte público, la EMT, como es habitual en este tipo de eventos, modificará las líneas 18, 23, 34, 35, 36, 62, 116, 118 y 119 de la EMT, modificaciones sujetas a las consideraciones de las Fuerzas de Seguridad del Estado.

Por otro lado, una vez finalizado el partido, en las cercanías del estadio habrá cuatro líneas nocturnas, N12 y N15 que tienen parada, entre otros puntos, en Atocha y en Cibeles, así como por las líneas N16 y N26, con paradas también en Cibeles. Un servicio, que se reforzará en caso de ser necesario.

Con respecto a Metro, durante el día de hoy se fijarán los servicios mínimos, para la huelga prevista, si finalmente llega a celebrarse.

Por su parte, los trenes de Cercanías (líneas C1-C7 y C-10) que van de Pirámides a Atocha, doblarán el número de vagones con los que cuentan habitualmente. Los seguidores del Barça y del Sevilla que lleguen a la estación de Atocha dispondrán de cartelería para que cada afición tenga indicaciones puntuales y suficientes que faciliten en acceso a las ‘fun zone’ respectivas de forma práctica y sencilla.

Acudir al estadio con antelación

Por todo ello, la Delegación del Gobierno ha recomendado acudir al estadio con suficiente antelación para evitar aglomeraciones. El estadio abrirá sus puertas a las 18 horas, tres horas y media antes del comienzo del partido, momento en el que los aficionados ordenadamente pasarán los controles de seguridad exhaustivos en la entrada del campo, establecidos por la Policía con el fin de evitar la introducir objetos que la Ley del Deporte prohíbe expresamente.

Otra medida importante de seguridad es la personalización de todas las entradas por parte de los Clubes, de forma que al ser nominales, se comprobará que los datos de los aficionados coincidan.

Se habilitarán dos filtros de seguridad para acceder al campo y según la previsión de la Policía Nacional, pasarán 14.000 personas por cada uno de ellos. Asimismo, habrá 230 metros de zona vallada.

Para Dancausa es importante tener en cuenta “el enorme impacto económico que supone este evento deportivo”, ya que según los datos aportados las últimas finales de la Copa del Rey han reportado a las ciudades entre 8 y 10 millones de euros. “Es una oportunidad más para que Madrid, una vez más, demuestre su capacidad para organizar grandes eventos deportivos que generen riqueza e impacto económico”, ha concluido.