Verónica y José Ignacio, una historia terrible

El Ayuntamiento de Trapagaran (Bizkaia) ha iniciado el proceso de empadronamiento de Verónica y José Ignacio, la pareja que lleva 10 meses viviendo en un pabellón abandonado esta localidad, paso previo para ser realojados, recibir ayuda de las instituciones y salir así de la espiral de miseria en la que se encuentran, que les ha llevado a coger “comida de la basura” para poder subsistir.

Así lo han confirmado esta mañana el propio José Ignacio y el alcalde de la localidad, Xabier Cuéllar, tras una reunión mantenida en el ayuntamiento de esta localidad.

 

 

El alcalde ha recordado que el propio consejero de Empleo y Políticas Sociales, Ángel Toña, y la diputada de Empleo en Bizkaia, Teresa Laespada, se han interesado por este caso de Verónica y José Ignacio

 

 

José Ignacio ha reconocido que su situación ha mejorado desde que su caso fue denunciado por los medios de comunicación y que ahora, poder estar empadronado “supone un paso más para poder tener un trabajo o cobrar la Renta de Garantía Ingresos (RGI)”, aunque espera volver a trabajar de camionero, su oficio antes de caer en el paro hace cuatro años, antes de percibir esta ayuda.

Por su parte, Cuéllar ha confirmado que el consistorio está dando los “pasos pertinentes” para que puedan tener ayuda social y “vivir como una familia”, aunque ha subrayado la dificultad de empadronarse en un pabellón industrial.

El alcalde ha recordado que el propio consejero de Empleo y Políticas Sociales, Ángel Toña, y la diputada de Empleo en Bizkaia, Teresa Laespada, se han interesado por este caso y que ahora se están haciendo todas las tramitaciones, junto con el servicio de Bienestar Social de Ortuella, localidad en la que residieron anteriormente, para solucionar su situación.

“Se está trabajando, y lo importante es que solucionemos el problema. Vamos a dar ‘tiempo al tiempo’, pero no es una cuestión tan sencilla”, ha añadido.

La joven ha leído un comunicado en el que se ha quejado que los servicios sociales solo les hayan atendido “hoy 13 de mayo” y ha exigido que se les reconozca “como vecinos, ciudadanos y ciudadanas vascas, con techo, pero sin derechos, al menos hasta este momento”.

Verónica y José Ignacio han estado apoyados en esta reivindicación por la ONG Vecindad Vasca Sin Fronteras y por concejales y militantes de Podemos de esta localidad.