Cuando los hospitales son los lugares menos seguros

Hoy nos preguntamos por la salud de Osman, el pequeño afgano, que está siendo tratado en Valencia de su parálisis cerebral. Siete años y ha vivido un auténtico infierno. Ha pasado por innumerables campos de refugiados hasta que el azar le hizo coincidir en Idomeni con unos voluntarios que han conseguido trasladarlo a España.

Una historia con un triste trasfondo, Osman no puede recibir asistencia en su país, sencillamente porque falta infraestructura sanitaria. Los hospitales fueron blanco de las bombas durante el conflicto. Las normas internacionales obligan a combatientes y a Gobiernos a respetar y proteger los servicios sanitarios en las guerras de Siria, Yemen, Sudán del sur o Afganistán, pero no se está acatando.

Según la organización mundial de la salud, desde el inicio de la guerra en Siria -hace seis años- más de 650 trabajadores de la salud han sido asesinados. En Alepo, hace tan solo un mes, uno de los últimos pediatras de la localidad falleció en un bombardeo de manera deliberada a un hospital, en el que murieron más de 20 personas, entre ellas, niños y enfermos.

Las convenciones de Ginebra, firmadas en 1949, prohíben atacar al personal de salud y a los hospitales. Estas violaciones al derecho internacional humanitario, constituyen en crímenes de guerra.

Cruz Roja publicó un informe en el que recogía que de 2012 a 2014 se habían producido 2.400 ataques contra profesionales de la medicina, pacientes, instalaciones sanitarias o transportes médicos.

Sólo en Siria, según Médicos Sin Fronteras, los hospitales que gestiona o con los que colabora han sido golpeados hasta en 94 ocasiones y 23 trabajadores sanitarios sirios murieron y 58 resultaron heridos.

Parecía que la tregua firmada entre Rusia y Estados Unidos iba a traer un poco de paz al país, sin embargo, no se ha cumplido tal y como se pactó. Hace tan solo unos días se anunciaba la expansión del alto el fuego también a Alepo. Pero MSF asegura que los bombardeos a hospitales han sido ejecutados por el ejército norteamericano, el sirio y probablemente la aviación rusa y la coalición liderada por Arabia Saudí, que incluye a Inglaterra, Estados Unidos y Francia.

Médicos y actores humanitarios que ponen en riesgo su vida para ofrecer una asistencia médica, que se está privando a la población y es otra forma de asesinar civiles.