Para unos, ‘seres malditos’, para otros, bellezas ‘extraordinarias’

El albinismo es una enfermedad hereditaria que se traduce en la ausencia o casi ausencia de pigmentación en los ojos, la piel y el cabello. Hoy en día, está muy extendida esta condición genética en el mundo, una de cada 17.000 personas presenta algún tipo de albinismo. En África hay más albinos que en cualquier parte del mundo, uno de cada 70 habitantes es portador del gen, esto significa que si su pareja también es portadora, sus descendientes tendrán muchas posibilidades de ser albinos.

Tener esta enfermedad en África es una tortura, pues los albinos son rechazados socialmente y son víctimas de la persecución y la violencia. Especialmente en Tanzania, un país de 39 millones de habitantes, en el que se estima que hay cerca de 270.000 albinos.

Muchos de ellos son asesinados por la creencia de que una vez muertos atraen la buena suerte. En el mercado negro venden partes de su cuerpo como dedos, órganos sexuales, lenguas o pelo, porque se creen que trae buena suerte y riqueza.

Por una extremidad de un albino se llega a pagar más de 3.000 euros, mientras que por todo el cuerpo la cifra ronda los 60.000 euros, apuntan los últimos datos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Alrededor de 100 albinos son asesinados cada añolos que consiguen sobrevivir en este ambiente tan hostil, son obligados a trabajar bajo las duras condiciones del Sol africano, provocando que casi el 60% de ellos se queden sin visión entre los 16 a 18 años, y que en el mismo porcentaje desarrollen algún tipo de cáncer de piel antes de los 30.

 

La belleza de albinismo

 

Pero en casos contados como el del fotógrafo sudafricano Justin Dingwall Albus explora la estética del albinismo, que subjetivamente se percibe como hermosa. Una manera de hacer cuestionar a la humanidad lo que es bello, y el fotógrafo asegura que para él la belleza está en la diversidad.

El proyecto de Dingwall cuenta con fotos de los modelos Thando Hopa y Sanele Xaba dos bellezas albinas que se ganan la vida delante de la cámara.

Otros modelos como Shaun Ross, y su último trabajo un anuncio para Axe, ayudan a normalizar la extraña belleza que presentan los albinos.

 

Pese a que Tanzania, el país con mayor índice de albinismo, prohibió la brujería en enero, los ataques siguen existiendo a diario, y lo que es peor el drama se esta extendiendo a otros países del continente como Burundi, Kenia, Uganda o Malaui, donde están surgiendo preocupantes brotes violentos.