Tsipras aprueba más recortes de 5.400 millones en Grecia

Recortar las pensiones y subir los impuestos. El Parlamento griego ha aprobado gracias a los votos de los dos partidos del gobierno (Syriza y Griegos Independientes) el nuevo paquete de ajustes que le exigen los acreedores para desembolsar el siguiente tramo del rescate. Con estas dos medidas el ejecutivo pretende ahorrar 5.400 millones de euros.

Con la reforma de pensiones –una rebaja de hasta un 30% de las nuevas jubilaciones y de las suplementarias– y con el alza de impuestos se prevé ahorrar unos 3.600 millones. Así que aún debe hacerse un mayor esfuerzo para conseguir otros 1.800 millones mediante una subida del IVA al 24% y de las cargas sobre la gasolina, el tabaco, las bebidas alcohólicas y el café, así como del impopular impuesto inmobiliario.

Con estos recortes, el ministro de Finanzas, Euclides Tsakalótos, confía así en llegar a la reunión del Eurogrupo con gran parte de las exigencias impuestas y desbloquear las negociaciones sobre el rescate. En una tensa sesión parlamentaria Tsipras pidió a sus diputados que aprueben estas reformas “para proteger a los más débiles, sus salarios, las pensiones y el derecho a la vivienda”

Entre tanto, en el exterior los sindicatos más importantes del país y las asociaciones profesionales protestaban por los recortes tras dos días de huelga general.

 

Crucial reunión del Eurogrupo sobre el rescate a Grecia

Los ministros de Economía y Finanzas de la Eurozona (Eurogrupo) abordarán este lunes los avances las conversaciones entre la troika y las autoridades griegas con respecto a la primera revisión del rescate de 86.000 millones de la economía helena y mantendrán una discusión sobre posibles medidas de cara a una reestructuración de la deuda pública del país.

 

Las mismas fuentes han apuntado que el Eurogrupo también abordará las posibles medidas que se puedan llevar a cabo para reestructurar la deuda soberana griega. Un alivio de la de la deuda helena es una condición necesaria para que el Fondo Monetario Internacional (FMI) se sume como institución acreedora al tercer rescate griego.

Las diferencias sobre el impacto fiscal de las medidas del primer paquete de reformas entre el FMI y los acreedores han sido, precisamente, las que han retrasado un acuerdo sobre la revisión del rescate. Mientras que BCE, Comisión Europea y el fondo europeo de rescate (MEDE) estiman que son suficientes para alcanzar un superávit primario del 3,5% del PIB en 2018, la institución dirigida por Christine Lagarde minimiza sus efectos.