Las conversaciones de paz en Yemen se paralizan

El plante de los rebeldes huthis a la ronda de diálogo obliga a aplazar de forma indefinida las conversaciones de paz para Yemen.  La decisión ha sido adoptada después de que el enviado especial de Naciones Unidas para Yemen, Ismail Uld Cheij Ahmed, mantuviera diversos encuentros con las partes, un día después de que el Gobierno se retirara de las negociaciones directas.

El Ejecutivo yemení suspendió el domingo pasado su participación en las negociaciones, si bien Cheij Ahmed anunció el miércoles que los encuentros se retomarían durante la jornada tras acercar posturas con las delegaciones. Más de 6.200 personas han muerto en este año de guerra entre el Gobierno de Hadi, apoyado por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí, y los huthis, que cuentan con el respaldo de las fuerzas leales al expresidente Alí Abdulá Salé.

La guerra en Yemen empezó el 26 de marzo de 2015, cuando Arabia Saudí y sus aliados regionales lanzaron la ‘Operación Tormenta Definitiva’, con la intención declarada de «repeler a las milicias huthis, Al Qaeda y el Estado Islámico» en Yemen.

Las monarquías del Golfo Pérsico temen que la influencia de Irán en la región se extienda con el ascenso de los huthis al poder, en medio de la inestabilidad generada por el conflicto iraquí y la guerra en Siria. La crisis política en Yemen, fruto de las disputas intestinas no resueltas con la caída del Gobierno de Salé, en 2011, se agravó en septiembre de 2014 con la irrupción en la capital, Saná, de los rebeldes chiíes.

Los huthis, que históricamente han reivindicado mayor autonomía para el norte de Yemen, llevaron a Hadi y su Gobierno a dimitir en bloque y huir a Riad, evidenciando así la pugna por el control del país más pobre del Golfo.