‘Refugiado de cuota’, la nueva forma europea para no acoger refugiados En140″

Los ricos no eran alistados en los ejércitos para ir a la guerra, podían librarse de la leva pagando, es decir, convirtiéndose en ‘soldados de cuota’. Algo similar ocurrió en la aplicación del protocolo de Kioto; cualquier país rico podía contaminar por encima de lo permitido, bastaba con comprar los excedentes de emisiones de CO2 a los países menos desarrollados.

Ahora la Unión Europea se acoge a esta filosofía y propone a los gobiernos de la UE que no quieran participar en el nuevo mecanismo de emergencia para repartir la carga de la acogida de refugiados en casos de crisis, que puedan eludir esta responsabilidad a cambio de pagar una cantidad determinada por cada uno de los refugiados que no acepte.

Formalmente este dinero se destinaría a aquellos Estados miembros que cubran las plazas que el país que se dé de baja temporalmente no acepte.

Con la inclusión de este mecanismo de emergencia, la UE muestra, una vez más, que su preocupación no pasa tanto por las necesidades o preferencias que muestren los refugiados a la hora de solicitar el asilo sino a los intereses nacionales. El mecanismo de emergencia se pondría en marcha al detectar que la llegada de demandantes de asilo supera en un 50 por ciento la capacidad total de un país para atender refugiados pretendiendo ser equitativo, es decir, repartiendo a los refugiados teniendo en cuenta la población y el PIB de cada país.

La posibilidad de ‘librarse de refugiados’ altera las reglas del juego

Esta posibilidad de ‘librarse de refugiados’ a cambio de pagar euros altera las reglas de juego e incorporaría un criterio ‘poco solidario’, como es pagar para no incrementar el número de asilados.

Además Europa, la UE, continúa adelante con sus planes de reformar el Reglamento de Dublín en lo relativo a resolver el expediente de asilo en el primer país donde el refugiado llegue por la creación de una ventanilla única donde se gestionen tanto las peticiones  como el reparto de cuotas.

Aunque todavía esta propuesta puede quedar en eso, en propuesta del Gabinete de Ideas Geniales de la Unión. Ha de pasar el filtro de los veintiocho y posteriormente la aprobación del Parlamento Europeo. Aún así, el solo hecho de debatirla, de convertir a los refugiados en mercancía con un valor de cambio no dice mucho de los valores éticos de la Europa que estamos construyendo.