Cheikh Fall, el líder de las redes sociales en el África negra

Las redes sociales son la mayor apertura al mundo que la globalización podía imaginar; las redes sociales no discriminan, no conocen ni color ni raza, para poder acceder a ellas solo es necesario disponer de un ordenador o un teléfono móvil.

El cambio político, económico y social, se lidera en los últimos tiempos desde las redes sociales, en los espacios de debate, en donde los jóvenes tienen un papel relevante. En el continente africano está implantada la telefonía móvil y todas sus ventajas, sobre todo las referentes al ocio -acceder a diversos productos y servicios-. En África, ya en 2013, muchos de sus ciudadanos realizaban el pago de los bienes a través de aplicaciones. Las compras por Internet hablan por sí solas de un crecimiento del consumo y del bienestar en muchos países, quedando el continente dividido en dos áfricas. Y a esta evolución hay que sumarle la expansión de la comunicación a través de las redes sociales, entre las que destacan Twitter, Facebook, Instagram o Pinterest.

En este campo es donde poco a poco y cada vez más, crece el activismo, el ciberactivismo tal y como lo denomina Cheikh Fall, un joven senegalés de 31 años, ingeniero informático que consiguió a través de las redes sociales que el proceso de elecciones presidenciales en Senegal en 2012 fuera completamente transparente. Y para ello contó con varios jóvenes blogueros que transmitieron en tiempo real a pie de urna, con fotos y vídeos, los datos de los comicios. La plataforma se llamó Sunu2012, así los senegaleses se convirtieron en observadores y participantes de la información relacionada con las elecciones. De esta manera, Cheikh junto con la Asociación de Blogueros de Senegal, consiguió que el ciudadano fuera el centro de la participación electoral.

Pero la libertad de la red tiene algunos límites cuando despierta en una realidad en donde la violencia y la censura aún tienen demasiado peso. Cheikh recibió amenazas de muerte en 2012, cuando apenas la Asociación de Blogueros de Senegal contaba con una docena de miembros, aunque aquellas amenazas no impidieron que el ciberactivismo siguiera creciendo. En 2015, en Burkina Faso los ciudadanos, sobre todo los más jóvenes, participaron a través de las redes sociales en el proceso electoral y posteriormente se opusieron a un golpe de estado militar, a golpe de tuit. En Burundi, encabezaron el movimiento de oposición al tercer mandato del presidente Pierre Nkurunziza. También contra la censura en Etiopía, contra la corrupción en Kenia o a favor de la democracia en Guinea Conakry.

 

Sigue habiendo retos a través de las redes sociales

 

El crecimiento que ha vivido el fenómeno del ciberactivismo en África ha sido exponencial durante el pasado año, los retos que se plantean en 2016 son igualmente ambiciosos. En el Super Sunday africano, el 20 de marzo, denominado así por los medios de comunicación occidentales ya que coincidieron en ese mismo domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Níger y Benín y la primera vuelta en la República del Congo, se volvió a demostrar el poder de las redes sociales. También en otras convocatorias políticas como en el referéndum constitucional en Senegal, los comicios legislativos en Cabo Verde y la repetición de las presidenciales en Tanzania. En especial, las de Senegal, Cabo Verde, Níger y Benín, tuvieron un importante seguimiento digital fundamentalmente a través de Twitter.

A través de hashtags como #NigerVote y #Takara2016, los ciudadanos y también diversas organizaciones pudieron publicar informaciones diferentes a las oficiales. Durante las distintas campañas en Níger y Takara se trató de hacer un esfuerzo para que una mayor parte de la ciudadanía consiguiera comprender en qué consistía cada programa electoral.

A día de hoy Cheikh Fall cuenta con más de 29.000 seguidores en Twitter y participa activamente en conferencias y charlas sobre la importancia de las redes sociales para la difusión de la información y el conocimiento político y social de los ciudadanos. Además es miembro del Foro de las Naciones Unidas en un proyecto global de jóvenes en política y experto en jóvenes por la UNESCO. También es miembro de la organización sin ánimo de lucro DG Trends de Unión Africana.

Lo que está claro es que a partir de ahora no habrá ningún proceso electoral en el continente que no se desarrolle acompañado de las redes sociales para su difusión.