Nepotismo y dimisiones en bloque en el hospital de Getafe

La ‘invitación’ a abandonar sus funciones por parte de la Gerencia del Hospital de Getafe a una supervisora de Enfermería de Geriatría ha provocado la dimisión de la dirección de Enfermería del centro, cuatro adjuntas de Enfermería y los jefes de celadores. No se descarta que la cascada de dimisiones se siga produciendo a lo largo de los próximos días y que afecten a otros profesionales sanitarios que dirigen otros servicios del hospital.

Formalmente, la petición del gerente, Carlos Villoria, se debe a que en el  servicio se ha producido un reiterado  «acúmulo de caducidades en el servicio de Geriatría», aunque fuentes  próximas a los sindicatos consultados por Irispress.es insisten que la decisión del gerente obedece a una decisión autoritaria motivada por la negativa de esta profesional a » que los pacientes geriátricos en tratamiento en el servicio participaran bailando y cantando en la ‘flashmob'» que el hospital había preparado para la conmemoración de los 25 años de funcionamiento del Hospital de Getafe».

Una gerencia del Hospital de Getafe salpicada de acusaciones de autoritarismo

No es el primer ‘desencuentro’ con los profesionales que vive Carlos Villoria, actual gerente del Hospital de Getafe, a lo largo de su trayectoria profesional. En 2013, la Junta de Personal del Hospital solicitó al Sermás su cese como gerente en una dura carta donde le acusaban de “un pésimo gestor tal y como ha quedado patente en la ejecución del actual presupuesto del hospital… Ha tenido la desfachatez de no facilitar a los representantes de los trabajadores la información acerca de los ceses que se producirán entre las más de 500 personas que finalizan contrato el 31 de diciembre de 2012”.

Dos años antes, en 2011, se produjo una dimisión en bloque de 16 profesionales del Instituto Psiquiátrico José Germain de Leganés en un duro escrito acusando al gerente de «comportamiento autoritario con los profesionales» de esa insitución, de dirigirla de «manera unipersonal» provocando «un grave deterioro de la calidad asistencial y docente» del Instituto.