Junqueras y Sáenz de Santamaría se reúnen

La vicepresidenta del Gobierno en funciones, Soraya Sáenz de Santamaría, y el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, han abierto este viernes un «cauce de diálogo» sobre una serie de asuntos que afectan a la vida «cotidiana» de los catalanes, pero han constatado sus diferencias sobre la independencia de Cataluña. De hecho, Junqueras -que es también presidente de ERC– ha confirmado que el Gobierno catalán tiene voluntad de «intentar cumplir» con el «compromiso» que recibieron en las urnas para la llamada desconexión con España en el plazo de 18 meses.

Ambos han comparecido tras mantener una reunión de una hora y cuarto en el Palacio de la Moncloa, que han calificado de «muy cordial», «agradable» y en «un buen clima». «Desde el punto vista de la actitud, muy cordial y un verdadero placer», ha resumido Junqueras sobre esta entrevista, que se produce tan solo una semana después de la primera reunión entre el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, y el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont.

Junqueras ha reconocido que es la «primera vez» que acude a Moncloa y ha destacado que esta reunión «se ha producido hoy y no antes». «Y desde este punto de vista es evidente que es más fácil dialogar hoy de lo que había sido tradicionalmente», ha apostillado, si bien ha matizado que está por ver si ese diálogo tiene frutos.

«Creo que hemos abierto un cauce de diálogo que espero que sea estable», ha manifestado después Sáenz de Santamaría, que ha confiando en que ambos puedan tener próximas reuniones, si bien ha admitido que este momento la previsible repetición de las elecciones generales influye en el calendario de trabajo entre ambos gobiernos. Eso sí, ha señalado que el teléfono «sirve para resolver cuestiones concretas» y han dejado abierta esa posible vía de contacto.

Santamaría ha subrayado que el Gobierno del PP es «muy consciente» de que en un clima de cooperación y reformas compartidas pueden trabajar «todos juntos» para servir al objetivo clave de la creación de empleo y la recuperación económica. Uno de los principales asuntos de la reunión lo ha centrado la ley catalana de pobreza energética, un asunto que el Gobierno analizará mañana en Consejo de Ministros antes de decidir si lleva esta norma al Tribunal Constitucional.

JUNQUERAS: «SOMOS UN GOBIERNO INDEPENDENTISTA»

Oriol Junqueras ha reconocido que también ha sido una reunión «muy difícil» porque es «evidente» que defienden posiciones «distintas» en «muchos ámbitos» (entre las que ha destacado el techo de déficit, cuyo reparto ha calificado de «injusto» y «arbitrario), si bien ha dicho que están «predispuestos» y tienen la «mejor actitud» para llegar a acuerdos que sean «útiles» para los ciudadanos.

Así, ha subrayado que el Gobierno de Cataluña es «un gobierno independentista» que cuenta con el apoyo de una mayoría independentista en el Parlamento tras los comicios catalanes. Según ha añadido, el Ejecutivo de la Generalitat actuará en función de ese mandato que los ciudadanos les han «encomendado». «Tenemos un mandato democrático y lo que haremos será cumplirlo. Es evidente que el Gobierno español hará lo posible para que no sea así», ha apostillado, tras recordar que el compromiso que tienen es ejecutar la independencia en 18 meses.

Junqueras ha explicado que la creación de «una nueva república se producirá en un marco multilateral» porque «todos los procesos políticos relevantes tienen carácter multilateral». «La norma es que cuando se produce un proceso de independencia siempre hay un proceso de reparto de activo y pasivo», ha señalado, poniendo como ejemplo lo que pasó en Irlanda o Dinamarca.

Según ha agregado, su «voluntad» es que eso se produzca en «un contexto lo más afable y cordial posible» porque están convencidos de que «jamás habrá unas relaciones tan buenas entre ambos gobiernos como cuando sean relaciones entre iguales».

SANTAMARÍA: LA SOBERANÍA ES DEL PUEBLO ESPAÑOL

Por su parte, Santamaría ha dejado claro que el Gobierno de España no puede decidir sobre «la soberanía del pueblo español» pero ha resaltado que hay «otros muchos temas» sobre los que pueden hablar que afectan a los problemas diarios de los catalanes y cómo se pagan las facturas. «Nos hemos centrado en esos otros muchos temas», ha puntualizado.

En este sentido, ha exclamado que Junqueras sabe que ella no puede convertirse en una «furibunda independentista» y que en el discurso político ya saben cuál es la posición de cada uno. «Él lo sabe y yo sé por donde va él. Pero es vicepresidente de un Gobierno y yo de otro, que tenemos una cosa en común: los catalanes», ha dicho, para insistir en que ambos deben  trabajar para solucionar los problemas de los catalanes.

En parecidos términos  se ha pronunciado Junqueras al asegurar que la meta en política es ser útil a la gente, intentando resolver asuntos como los tratados en la reunión de hoy. Sobre la independencia, ha dicho que es «muy difícil» que él deje de ser un independentista catalán y  que «la señora Soraya Sáenz de Santamaría se convierta en una apasionada defensora de la independencia de Cataluña». «¿Alguna expectativa de que nos convenzamos mutuamente? Creo que es muy escasa. ¿Pero eso es óbice para que no estemos de acuerdo en determinados aspectos? Seguro que no», ha concluido.