Famosos y criminales

Los actores, cantantes, deportistas y otros famosos consiguen la admiración de sus fans, aunque en ocasiones es muy difícil admirar a quien lleva cargado en su espalda un crimen. Y hay casos bien conocidos. No son historias de locos, si no una realidad que ha formado parte de la historia. Estos famosos lo han hecho posible.

Si hablamos de actores, nos encontramos a Mark Wahlberg. Este reconocido actor fue un adolescente problemático. Era drogadicto y cometió varios robos. Cuando tenía 16 años fue acusado de tentativa de homicidio por golpear a un vietnamita con un palo hasta dejarlo inconsciente. En otra ocasión atacó brutalmente a otro vietnamita hasta que le hizo perder un ojo. Por estos ataques, Mark Wahlberg fue juzgado como un adulto y pasó sólo 45 días en prisión.

No corrió la misma ‘suerte’ Lana Clarkson,  la actriz de 40 años que en 2003 fue hallada muerta. El acusado, el productor musical Phil Spector. Spector fue arrestado y se le acusó de asesinato en segundo grado.

El mundo del deporte conlleva mucho sacrificio. Oscar Pistorius, atleta paralímpico lo sabe mejor que nadie. Pero lo que más le costó fue defenderse ante el juez. Declarado culpable de homicidio por matar con un arma de fuego en 2013 a su novia, la modelo Reeva Steenkamp. En su defensa, mantuvo que disparó por accidente y que lo hizo presa del pánico, al pensar que Steenkamp era un intruso que se intentaba robar en su casa.

Un futbolista, Aaron Hernandez, fue acusado del asesinato de Odin Lloyd, un amigo y compañero del atleta. Odin fue hallado muerto en Junio del 2013, en un parque cercano a la casa del deportista. Al parecer, los amigos habrían tenido una fuerte discusión, que terminó con seis disparos en el cuerpo de Odin. También se lo acusa de otro homicidio doble en Julio de 2012.

Uno de los futbolistas americanos más conocidos, OJ Simpson, fue arrestado tras encontrarse a su mujer apuñalada junto a su amigo Ronald Goldman. El caso de OJ Simpson es uno de los más mediáticos de la historia. Con muestras de ADN y un historial de abusos en la relación matrimonial, fue declarado no culpable. Sin embargo un jurado civil en 1997 le hizo responsable de las dos muertes.

Snoop Dogg, cantante de hip-hop fue juzgado por su participación en la muerte de Philip Woldemariam, un miembro de una banda rival, asesinado con una pistola por el guardaespaldas de Snoop.

Claudine Longet la cantante americana de los años 60, mató harta de infidelidades a su amante de un disparo. La autopsia desveló que recibió disparos por la espalda y que además la artista había consumido cocaína. Tan solo fue condenada a 30 días de cárcel y al pago de una multa.

Robert Blake, comenzó su carrera como actor infantil. Él era el niño mexicano que le vendía el billete de lotería premiado a Humphrey Bogart en El Tesoro de Sierra Madre. La fama le llegó tarde, a finales de los 70, protagonizando la serie Baretta. La serie contaba las aventuras del policía más sucio de la televisión. Fue acusado de asesinar a su mujer. Él se defendió diciendo que era una estafadora y que eran muchos los que deseaban matarla. Se le declaró culpable.

James Caan, más conocido como Sonny Corleone, el hijo de Don Vito en El padrino (1972) se enfrentó en 1992 al momento más tenso de su vida cuando fue detenido por la policía tras arrojar mortalmente a un individuo por la ventana de su apartamento neoyorquino. Cann alegó que se trataba de un ladrón al que había sorprendido y que lo arrojó en defensa propia en el transcurso de una pelea. Fue absuelto.

Lana Turner, uno de los sex symbols del cine de los años 40. La inolvidable rubia platino que protagonizó filmes tan míticos como El cartero siempre llama dos veces. Su carrera comenzó a hundirse tras la violenta muerte en 1958 de su amante, el gangster Johnny Stompanato. Según la versión oficial, fue la hija de la actriz, Cheryl Crane, de 14 años, quien en un ataque de ira, y harta de los malos tratos que tanto ella como su madre recibían del gangster, le apuñaló mortalmente en el estómago.

Pero uno de los amigos de Johnny, el mafioso Micky Cohen afirmó que estaba convencido de que Lana había sido la inductora del crimen, y llegó incluso a denunciar a la actriz, aunque la acusación no prosperó legalmente. Un año después, el cineasta y escritor Kenneth Anger en su libro Holllywood Babilonia, publicó cartas que parecían demostrar que efectivamente la actriz había sido la inductora del asesinato. El misterio sigue abierto.