¿Qué fue del Window Socket, el primer enchufe solar?

Cargar el móvil simplemente adhiriendo el enchufe a una ventana. Todo un invento que prometía una auténtica revolución. Limpio, barato y sostenible. Desde luego el Window Socket se presentó en sociedad con las mejores credenciales. Diseñado por Kyuho Song y Boa Oh su puesta de largo allá por 2014 fue todo un acontecimiento para los amantes de los gadgets,

Window Socket. Un enchufe solar con una ventosa incorporada para poder pegarlo en cualquier ventana y tomar su  del propio sol la energía necesaria para recargar el terminal. Compuesto por una ventosa y un diminuto panel solar en su parte posterior, que es la que se pega a la ventana. En el otro lado dispone de un enchufe y en su interior una batería que permite almacenar la energía.

Sus pequeñas dimensiones lo hacían, además, muy transportable. Los creadores explicaron que buscaban crear un enchufe fácil de transportar que fuese tan simple e intuitivo que cualquier persona pudiese utilizarlo.  Aunque desde su lanzamiento, el enchufe solar tenía, aparentemente un pero, su batería tenía poca potencia 1.000mAh, casi la misma que la batería de un móvil pequeño y por debajo de la de los smartphones más sofisticados. También sus detractores recriminaban que no contara una toma USB en lugar de un enchufe clásico.

Aún así, sus fabricantes aseguraban que el Window Socket, el enchufe solar, se podía cargar completamente en un periodo de tiempo de 5 a 8 horas y que permanecía cargado hasta más  de 10 horas.

 

Sin rastro del enchufe solar

Lo cierto es que a los pocos meses de su lanzamiento, el enchufe solar paró en seco su producción en serie y desapareció de las estanterías. Los fabricantes adujeron «problemas técnicos». ¿Seguro? ¿Se trataba de un prototipo que precisaba de ‘una segunda vuelta’ para hacerlo efectivo o ha sucumbido ‘bajo la presión del lobbie de los fabricantes de electricidad’?

Lo cierto, es que ahora, solo se pueden adquirir on line, siempre y cuando exista stock en los almacenes.