¿Qué se puede y que no se puede hacer con 16 años? Al día #En140″

El debate de rebajar la edad para  votar a los 16 reabre una vieja polémica: a qué edad se pone el corte para considerar a un adolescente mayor de edad. Pues depende.

Aunque la propuesta sobre el derecho al voto habrá que aplazarla a la próxima Legislatura, si se repiten las elecciones, a día de hoy, y con la ley en la mano, a partir de los 18 eres juzgado y vas a la cárcel. De 13 a 18 eres juzgado, pero vas al reformatorio y con menos de 13 no eres ni juzgado. La condena en el caso de los menores, se hará en centros específicos, pero pueden hacerse cumplir  en régimen cerrado, semiabierto o abierto, internamiento terapéutico o libertad vigilada.

Tampoco es la edad adecuada para conducir un turismo, pero sí de manejar un ciclomotor de dos o tres ruedas, cuadriciclos ligeros, motocicletas de menos de 125 centímetros cúbicos y triciclos de motor de 15 kilovatios. Haber cumplido los 16, teóricamente, tampoco sirve para entrar solos en un bar o a un concierto, pero sí para obtener una licencia de armas.

En el terreno económico, los 16 marcan la línea para poder empezar a trabajar, aunque con ciertos límites. Por ejemplo: no pueden realizar trabajos nocturnos. Ni empleos catalogados por el Gobierno como insalubres, nocivos o peligrosos. Ahora, bien, el empresario tendrá que ingresar la nómina en una cuenta abierta por sus padres o tutores. Salvo que se trate de un menor emancipado, es decir que tenga más de 16 y al que se la haya reconocido legalmente una capacidad de obrar superior.

Y, adentrándonos en lo más personal, los 16 es la edad mínima del consentimiento sexual, pero no vale ni para contraer matrimonio ni para abortar si no se tiene el consentimiento paterno.

Y hablando de topes, tener 16 incluso 18 no es suficiente para poder adoptar. La Ley de Protección a la Infancia y la Adolescencia establece que sólo es posible adoptar en el caso de tener al menos 25 años y 14 más que el niño.