Fidel Castro se despide pero recuerda que queda su legado revolucionario. Al día #en140″

Sonó a despedida y esta vez parece que definitiva. Fidel Castro aprovechó el histórico congreso del Partido Comunista de Cuba para dirigirse a su pueblo. Apenas 11 minutos de un dirigente que acostumbraba a hablar durante horas a su auditorio. Y lo hizo evocando su propia muerte

Un discurso que se produce en un momento histórico para la isla, el deshielo y desbloqueo de sus relaciones con los Estados Unidos y donde Fidel recuerda y se enorgullece de su pasado comunista y revolucionario.

Icono de la revolución, su leyenda comenzó a escribirse a primeros del año 1959. Al frente de las fuerzas del Ejército Rebelde entró victorioso en Santiago. Desde ese momento, sus frases, sus discursos entran en la Historia, como el pronunciado en la ONU en 1960/79

Proscrito para los EE UU y sus aliados, Castro ha protagonizado y en buena parte condicionado la vida en el Planeta en los últimos 60 añnos. Querido y odiado a partes iguales, su vida y no solo su obra ha sido observada con pasión alimentando su leyenda, bien como ídolo o bien como ogro. Como en «La Doble vida de Fidel», donde su exguardaespaldas narraba cómo se encargaba de dirigir operaciones de tráfico de cocaína como si se tratara de un verdadero «padrino de la mafia».

Castro se ha prodigado en apariciones en los dos últimos meses. Pareciera, además de despedirse, querer dejar bien claro cuál es su testamento político. Las últimas, una audiencia privada con el Papa Francisco, la asistencia al homenaje póstumo a Vilma Espín, una de las heroínas de la Revolución y esposa de Raúl  y un duro artículo de opinión ante la visita de Obama donde afirmaba que Cuba no necesita «que el imperio nos regale nada».

Fidel Castro ha sobrevivido a 683 intentos de asesinato reales e innumerables muertes virtuales. Desde que dejara la dirección del partido a los 82, no ha pasado el año sin que se publicara su muerte. Más de 300 desde 2008.