Condenado a trabajo comunitario, todo un chollo

Si le condenan a una multa o a una pena menor por haber cometido un delito leve, como por ejemplo no recoger una caca de perro, tiene la posibilidad de sustituir la sanción por trabajos en beneficio de la comunidad (TBC). Es la última medida anunciada por Manuela Carmena, cambiar el pagar por el trabajar.

Para muchos una bonita iniciativa, que lo sería aún más si hubiera plazas para poder realizar estos Trabajos en Beneficio a la Comunidad. En España se aplica desde 1995 y a de ser un juzgado quien autorice la alternativa y asigne un destino. Una pena que deberá ser compatible con su horario laboral.

Cada año se producen entorno a 90.000 resoluciones sobre trabajos comunitarios. Los delitos más comunes son los de tráfico, con alrededor del 50% de los casos, y los de violencia de género , con un 24%. El resto de delitos copa el 28,5%.

Sin embargo, apenas hay plazas una problemática que puede resultar una ventaja para el infractor, por ejemplo en la Comunidad de Madrid, se pueden tardar meses en poder cumplir el castigo, o incluso en el mejor de los casos, ni si quiera llegar a cumplirlos, el motivo es que terminan prescribiendo.

La mayoría de los TBC son principalmente labores de mantenimiento, jardinería y protección civil, siempre y cuando no supongan ocupar un puesto de trabajo de manera encubierta o dumping laboral. La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), responsable de gestionar los convenios entre el Ministerio del Interior y los ayuntamientos, detalla que solo 30 de los 179 consistorios de Madrid colaboran, son los datos del último año conocidos. Entre todos ofrecen apenas 350 plazas. También Cruz Roja, Banco de Alimentos o Cáritas, ofrecen plazas, pero el número sigue siendo insuficiente.

No solo en Madrid la situación se extiende a otros lugares como Jaén en donde un 90% de las condenas a trabajos comunitarios se quedan sin cumplir. O en Galicia en el que la Secretaria General de Instituciones Penitenciarias admite que de los 7.000 condenados a TBC, 3.200 se quedaron a la espera de un destino para cumplir la pena.