‘Amoris laetitia’, el Papa da un paso más a la modernidad

El Arzobispo de Viena, Christoph Schönborn, ha destacado que la Exhortación Apostólica postsinodal del Papa Francisco, ‘La alegría del amor’ (Amoris laetitia) va más allá de una «división artificial o superficial» entre situaciones regulares e irregulares y ha afirmado que la clave del documento que ha sido presentado esta viernes 8 de abril es precisamente el «discernimiento personal» que deben hacer los sacerdotes.

En la presentación del nuevo documento papal también estaba el Secretario General del Sínodo de los Obispos, Lorenzo Baldisseri y el matrimonio formado por el Profesor Francesco Miano, Docente de Filosofía Moral de la Universidad de Estudios de Roma Tor Vergata y de la Profesora Giuseppina De Simone, Docente de  Filosofía de la Facultad Teológica de Italia Meridional de Nápoles. Schönborn ha recordado que el pontífice argentino ha determinado que la ayuda del sacramento debe ser dada en «determinadas circunstancias» pero nunca como un premio para los buenos, sino como una «ayuda a los débiles».

El cardenal ha destacado que el Papa Francisco habla con «gran claridad» sobre el papel que el eros y la sexualidad tienen en la vida matrimonial. «No es casual que el Papa Francisco cite de modo especial a Santo Tomás de Aquino, quien atribuye a las pasiones un papel sumamente importante, mientras la moral moderna, a menudo puritana, las ha desacreditado o descuidado», ha explicado Schönborn.

Para el purpurado son los capítulos centrales de esta Exhortación son los que alientan a un camino de fidelidad y de entrega recíproca a través del crecimiento, la consolidación y la profundización del amor conyugal y familiar. Se refiere a los capítulos 4 ‘El amor en el matrimonio’ y el 5 ‘El amor fecundo’. El cuarto habla de la «paciencia, la actitud de servicio, la amabilidad, el perdón o la dimensión erótica» como claves del amor matrimonial. El quinto se dedica a la fecundidad y al papel de los padres.

«Estos dos capítulos centrales de ‘Amoris laetitia’ probablemente serán saltados por muchos para llegar inmediatamente a los temas candentes o puntos críticos. Por esta razón, el Papa Francisco sabe bien que nada atrae y motiva tan fuertemente como la experiencia positiva del amor, y él habla del amor con gran vivacidad, comprensión y empatía», ha advertido.

Así ha especificado que no le «maravilla» que sea sobre todo el octavo capítulo el que llama la «atención y el interés». El capítulo 8 de la Exhortación Apostólica se refiere a la actitud que debe tomar la Iglesia ante situaciones irregulares y se titula ‘Acompañar, discernir e integrar la fragilidad’.

«La cuestión de cómo la Iglesia trate estas heridas, de cómo trate los fracasos del amor se ha vuelto para muchos una ‘cuestión-test’ para entender si la Iglesia es verdaderamente el lugar en el cual se puede experimentar la misericordia de Dios», ha señalado finalmente.