Referéndum Holanda, un jarro de agua fría para Europa. Al día #en 140″

Grecia, el Brexit, la crisis de refugiados y ahora Holanda. Algo está pasando en Europa, o mejor dicho en la Unión Europea, cuyo proyecto real de unión no avanza y donde se instala el euroescepticismo entre sus ciudadanos. Un 53% de los franceses, un 47% de los españoles o un 45% de los alemanes quisieran votar sobre la permanencia o no en la Unión.

El euroescepticismo avanza paralelo al crecimiento de los partidos ultraderechistas en muchos países del continente como ha puesto de manifiesto recientemente las elecciones en Francia y Alemania, aunque no es la única relación causa-efecto.

Las encuestas subrayan que el vínculo entre la ciudadanía y las instituciones europeas es la principal brecha abierta. Los ciudadanos perciben su trabajo percibe como algo alejado de los intereses inmediatos de la mayoría cuando no en su contra, como ha quedado patente en la crisis provocados por los refugiados sirios . La crisis de refugiados en Europa ha hecho crecer el temor por el auge de partidos euroescépticos, de hecho los partidos reacios a permanecer en la Unión Europea han pasado de un 20% a un 30% de representación.

El resultado de Holanda, donde ha ganado el NO por un 63% de los sufragios, aunque no es nuevo, hay que recordar que tumbaron el proyecto de Constitución Europea en 2005, supone una piedra más en el camino de esa compleja unión y que obligará a una nueva ronda de negociaciones, acuerdos de despacho, en Bruselas para adaptarlo a la voluntad de los holandeses.

Tras este test, llegará el momento para los británicos, que tendrán que pronunciarse también en referéndum sobre su continuidad en Europa. No obstante ya hay quien predica que precisamente la falta de conciencia real de ser europeo contamina este y todos los referéndums que se hagan en el Continente y los convierte de facto en plebiscitos para aprobar o rechazar a los gobiernos locales

Hasta ahora, la única voz que se ha alzado con fuerza para cambiar el status quo es Varoufakis y su Movimiento Democracia en Europa 2025 (DiEM25).