Una pelea entre clanes rumanos paraliza el centro de Oviedo

Como si se tratara de una escena sacada de los spaguetti western, el centro de Oviedo, ha sido el escenario de una pelea entre dos familias rumanas. Navajazos, banquetas rotas sobre la cabeza, puñetazos… La reyerta se saldó con dos heridos en estado críticos por cuchilladas, diez heridos de diversa consideración y ocho detenidos.
Y todo bajo la mirada atónita de los vecinos, que aún no salen de su incredulidad por las imágenes vividas. Las familias mostraban tal ímpetu en saldar sus diferencias que ni la presencia policial pudo apaciguar los ánimos y se vivieron nuevos conatos de pelea una vez producidas las primeras detenciones.
El tumulto obligó incluso a cortar el tráfico en la calle General Elorza y provocó retenciones en una de las principales arterias de la ciudad.
Según las primeras hipótesis que baraja la policía, todo comenzó cuando una familia rumana acudió a una cita en el centro de la ciudad para rescatar a su hija que había sido secuestrada por el otro clan familiar. Pero no hubo intercambio de dinero, sino de mamporros. Los ánimos entre ambos clanes se alteraron y la discusión fue subiendo de tono hasta pasar a ser batalla campal.
Según testigos presenciales, desde el comienzo de ‘las hostilidades’ salieron a relucir los cuchillos. Y apuntan a los familiares de la pequeña supuestamente secuestrada como los que iniciaron la pelea utilizando cuchillos de “grandes dimensiones” para atacar a sus rivales.
Los heridos graves son un padre y un hijo de la familia que retenía a la menor desde hacía días. Ambos ingresaron en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) heridos por arma blanca.