Al día #en140. Alierta, la transformación de Telefónica en multinacional

Las cuentas anuales marcan que la compañía remonta el vuelo y vuelve a la senda del crecimiento, tanto en facturación como de beneficios. Este ha ha sido el momento elegido por César Alierta para anunciar su marcha de Telefónica.

Dieciséis años después al frente de la compañía, lo que era un monopolio estatal que no operaba fuera de las fronteras se ha convertido en una de las principales multinacionales españolas. Está presente en más de 20 países y ha pasado de los 68 a más de 322 millones de clientes. Los beneficios en 2015 fueron de 2.745 millones, facturando 47.219 millones -un crecimiento del 8,7 por ciento.

Alierta personaliza los grandes giros estratégicos vividos en la operadora. Decisiones que en opinión de los analistas no se habían «vivido nunca en el sector» y que se puede resumir en una redefinición de su estructura de negocios, orientándola hacia la integración de servicios y a los negocios clave del sector de las telecomunicaciones.

Lo que en términos de gestión se tradujo en una nueva política comercial que incluyó la renovación de tarifas y fusión de todos sus productos, la conversión de Telefónica en una compañía que además compite en la producción de contenidos y digital,  y una decidida apuesta por la I+D+I y la inversión en redes (más de 100.000 milllones de euros)

En términos estratégicos, Alierta, es el responsable de la expansión internacional de la operadora. En este terreno, primero se afrontó el crecimiento exterior para pasar en un segundo momento a centrarse en determinados mercados estratégicos. Decisiones que supusieron desinvertir, por ejemplo, en Reino Unido y apostar por las adquisiciones de e-Plus en Alemania, la de GVT en Brasil o la compra de DTS (Digital+) en España. Hoy en día, el 60% de sus beneficios proceden de Alemania, Brasil y España.

Procedente del mundo financiero, Alierta, un zaragozano nacido en 1945, llegó a Telefónica tras su exitoso paso por Tabacalera, donde su presidencia supuso toda una revolución y su conversión en Altadis. La estela lograda lo aupó a la presidencia de Telefónica en 2.000 justo después de su reprivatización.

A partir de ahora, César Alierta, seguirá formando parte del Consejo de Administración y mantendrá el cargo de presidente ejecutivo de Fundación Telefónica. Ocurrirá el 8 de abril, cuando el consejo de Administración haga efectiva la sustitución en la presidentcia. El sucesor es un ‘hombre de la casa’,  José María Álvarez-Pallete. Ha permanecido 17 años en la cúpula directiva de la compañía y más de tres como consejero delegado bajo la presidencia de Alierta.