¿Cava con denominación de origen alemán?

Si hay algún producto que identifica a los catalanes es la butifarra y por supuesto el cava. Pues resulta que no, que el cava más identificativo, cava Freixenet, mantendrá menos del 50% de la compañía con dueño español. Y ya hay compradores, el grupo alemán Henkell & Co está interesado en invertir en Freixenet. La venta de éstas acciones supondría que el comprador adquiriría el control de la compañía.

Una decisión en consenso de la familia Bonet y la familia Hevia, quiénes hasta ahora controlaban la empresa, un 30% cada una, y han decidido vender su participación conjuntamente. De esta manera el último bastión catalán que tendría acciones en la empresa es a través de la rama de los Ferrer, que poseen un 42% de las acciones que pretenden, antes de cerrar un trato con la compañía alemana, comprar las acciones de Bonet y Hevia. Para ello, los Ferrer necesitan fuentes de financiación -alrededor de 600 millones de euros-. Y entre está opción y la de la compañía vinícola germana existe una tercera opción, la entrada de un fondo de inversión a través de entidades con una mayor capacidad financiera, para la reestructuración y ajustes de costes de la compañía.

¿A qué se debe la falta de ingresos?

Freixenet, como una gran parte de productos de consumo, ha sufrido el impacto económico que ha generado la crisis económica en España que estalló en 2008. En su último ejercicio en abril de 2015, Freixenet sufrió una caída del 5,5% en sus ventas, lo que supone un beneficio de 500 millones de euros, en años de bonanza Freixenet facturaba más de 900 millones de euros. Pero la caída de la compañía no solo ha sido en nuestro país, también en Alemania cayeron las ventas al subir los precios, lo que redujo las ventas el año pasado en un 20%. Antes de la crisis los beneficios del grupo superaban los 30 millones de euros, en el último ejercicio ganó alrededor de 2,5 millones de euros.

Freixenet hasta ahora la empresa más importante de vinos y cavas, aportaba un tercio del PIB del sector del vino catalán en 2007, quién les iba a decir que 10 años después se iban a encontrar en esta tesitura.

¿Cómo son de importantes las empresas catalanas para España?

Las ventas de las empresas catalanas al resto de España ascienden a 61.134 millones de euros, lo que representa el 30 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de Cataluña, según un informe de Convivencia Cívica Catalana publicado en el que se analiza el comercio de Cataluña.

Sin embargo, los inversores no residentes en España tienen el 43% de las compañías cotizadas. Freixenet es la última pero no la única. Así está ocurriendo con Maheso, la compañía de congelados y platos precocinados con sede en Moncada i Reixac, propiedad de tres grupos familiares –Martínez, Aldea-Hernández y Soler– que han decidido poner a la venta el grupo tras casi 40 años de gestión. La familia Costafreda se desprende de Panrico y Apax Partners una entidad financiera británica la adquiere. La empresa de juguetes catalana Tecnitoys (Scalextric), acabó en concurso de acreedores.