Atentados yihadistas: los servicios de seguridad de Occidente hacen aguas

El diario israelí Haaretz afirma que los servicios de seguridad occidentales conocían de antemano las intenciones de los yihadistas de cometer los atentados terroristas del pasado martes en Bruselas, capital de Bélgica. Según el diario, estos servicios de inteligencia sabían con un alto grado de certeza el plan de los ataques en un futuro muy próximo. Incluso también tenían conocimiento del lugar exacto de estos ataques.

Aunque las fuentes de la información son ocultadas por el diario, la preparación de la inteligencia y la seguridad en Bruselas fue insuficiente. De hecho, afirma que los atentados en Bruselas fueron planeados desde Al-Raqa (norte de Siria) por una célula que estaba directamente relacionada con los atentados de noviembre en París.

En este sentido, hay que recordar que los servicios de inteligencia israleí alertaron a la comunidad judía de Francia ante la posibilidad de un ataque terrorista en París. Dicha comunicación se produjo días antes de los ataques a la sala Bataclán y del estadio de Saint Denis.

 

De momento, mientras se sigue buscando al terrorista huido del aeropuerto, las fuerzas especiales de intervención de Bélgica han detenido a siete personas en distintas operaciones desarrolladas en los  distritos bruselenses de Jette y Schaerbeek.  A lo largo del viernes, los jueces de instrucción decidirán si emiten una orden de arresto para ellas.

 

 

El pasado mes de junio los servicios de seguridad tenían conocimiento de la existencia de una célula dispuesta a atentar en Europa

 

 

Por otra parte, según informa La Voz de Galicia, un detenido en España alertó de los planes de atentar en Europa. Esta persona informó en junio de la existencia de una célula formada por un centenar de yihadistas que estaban siendo entrenados en Siria y que estaba preparandose para atacar en grandes eventos y lugares concurridos en Europa.

José Enrique de Ayala Marín, general de brigada retirado, miembro de la Fundación Alternativas y analista de los movimientos islamistas relata al diario que “en el transcurso de los interrogatorios,  el detenido confirmó la existencia de una célula formada por un centenar de personas que se estaban entrenando en Europa bajo las órdenes de Abdelhamid Abaud“, uno de los terroristas que murió en Paris en una de las redadas realizadas por la policía francesa tras los ataques de noviembre.

El detenido confesó que había llegado a Europa para analizar potenciales objetivos, aunque fue sorprendido por las fuerzas de seguridad antes de poder cometer ninguna operación de las que le habían encomendado a su salida de Siria. En ese momento, España aumentó su nivel de alerta antierrorista y según el general, trasladó la información al resto de los países.

La alerta no sirvió para prevenir los sucesos de París, como tampoco la información en poder del Mossad pudo evitar la matanza en Bruselas.