El resumen de la semana #En140Segundos

Se confirmaron los peores pronósticos en las elecciones del domingo en los estados de Baden, Renania y Sajonia en Alemania. El xenófobo AfD consolida su ascenso. Angela Merkel y su partido, la CDU, ha dejado de ser el muro de contención de la ultraderecha en Alemania.

Merkel pierde votos por la derecha y por el centro. Se han dejado por el camino más del 12% de los sufragios debido principalmente a la gestión ante la crisis de refugiados. Las reglas de juego de la democracia en Alemania parece que se han roto y, como ocurre en España, el poder político pasa a ser dominio de cuatro.

Como telón de fondo, la crisis de refugiados provocados por la guerra en Siria. Los que todavía permanecen en el país viven una rutina marcada por los bombardeos mientras que en Ginebra se avanza en un acuerdo de paz a un conflicto que ha dejado por el camino a cerca de 350.000 muertos y más de 6 millones de refugiados. Pero Siria no solo necesita poner fin a las bombas, también un plan de reactivación económica. El país está prácticamente destruido: el PIB cae una media del 5% cada año de conflicto, el paro supera el 50%,  el déficit se multiplica por ocho y año a año la deuda que acumula el país es de 250.000 millones de euros. Pero este asunto no se abordará, al menos a corto plazo, en Ginebra.

Unas conversaciones de paz que deberán dar encaje al asunto kurdo, el pueblo de Oriente Medio sin Estado y enemigos declarados de Turquía, uno de los actores fundamentales en este conflicto. Considerados por Ankara como terroristas, los kurdos ya no son percibidos como tales en Occidente. Aún así, han reivindicado el atentado del pasado domingo en la capital de Turquía que se saldó con 37 muertos. La situación es compleja, porque los kurdos reclaman ser Estado independiente o al menos gozar de amplia autonomía en Siria, Irán, Iraq y Turquía en terrotorios ricos en recursos petrolíferos en estas zonas

Y en España, la situación política se complica. Aflora la crisis interna de Podemos tras el cese del número del número tres, Sergio Pascual. Diferencias de criterio entre Iglesias y Errejon. Entre tanto, Rajoy se enfrenta, ahora judicialmente, a una de sus pesadillas: la gestión de la crisis del ébola.

Teresa Romero, la auxiliar de enfermería contagiada por el ébola, reaparece. Y lo hace como testigo de cargo en la querella contra la Administración por negligencia presentada por 15 facultativos del hospital La Paz en el verano de 2014. Romero ha aportado pruebas de la falta de preparación y medios con la que los sanitarios se enfrentaron a la crisis. Por cierto, Romero, tras casi dos años de baja, se incorpora a su puesto de trabajo.