Carmela Silva presentó a las Rias Baixas en Madrid

Pontevedra ha desembarcado en Madrid y ha presentado su estrategia de promoción de la provincia para conseguir una afluencia masiva de visitantes este año. Hay 62 razones de peso: los 62 concellos en los que se encuentra el fundamento esencial del alma de las Rías Baixas. Carmela Silva, presidenta de la Diputación pontevedresa, ha sido capaz de poner a todos de acuerdo, a representantes institucionales, alcaldes, cocineros de lujo, hosteleros, profesionales del turismo, etc. para crear una idea común de la provincia y fomentar el mayor alcance de su turismo como motor de desarrollo económico y de proyección nacional e internacional.

Se celebró un significativo acto en Madrid como reflejo de la presentación que se hizo en Fitur 2016. En el restaurante del pontevedrés Pepe Solla se dieron cita los que más saben de turismo en todos sus campos, y fue para que Carmela Silva, el periodista Pepe Ribagorda y decenas de expertos se sentaran en las mesas del restaurante Atlántico para degustar uno de los argumentos principales de la motivación turística de la provincia: la gastronomía. Pero allí se habló de arte, de arquitectura, del románico, la naturaleza –singularmente las camelias – de monasterios y edificios singulares que dan vida al entorno natural, de mar, de música, de talento, de ocio, de todo aquello, incluido el clima, que convierte a las Rías Baixas en un destino singular para el turismo nacional e internacional.

La presidenta de la Diputación fue expresiva y emotiva en la presentación de su propuesta con un vibrante discurso que se deslizó por muchas de las razones que definen el valor de Pontevedra. Y los asistentes confirmaron su significado plato a plato, vídeo a vídeo, intervención a intervención. Una caja sorpresa y un sorteo entre los participantes dieron punto final a un acto que abrió una nueva ruta indispensable en nuestro turismo nacional, y que ha supuesto una ventana abierta para conocer un patrimonio a nuestro alcance que no tiene nada que envidiar a otros destinos exóticos allende nuestras fronteras.