Caso Bankia, un escándalo no investigado en el Parlamento

Miguel Blesa pisa de nuevo los juzgados. Ahora por el pago de sobresueldos a los directivos de Bankia en su etapa de presidente. Un aumento de los salarios que pudo causar a la entidad un perjuicio de 15 millones de euros. Es el último, pero no el único escándalo que afecta a la entidad que protagonizó el rescate más importante de la historia de España y que nunca fue investigado a fondo por el Parlamento.

Uso fraudulento de tarjetas black, créditos irregulares al Grupo Marsans o de dificil justificación, como los recibidos por Gamesa, compraventa del City National Bank of Florida, preferentes (200.000 afectados), estafa a más de 28. 300 pequeños accionistas que confiaron en la salida a bolsa de Bankia e invirtieron en conjunto 1.840 millones de euros…

 

Un agujero de 23.465 millones de euros ligados al control del PP de Bankia

 

Un agujero de más de 23.465 millones de euros y una historia ligada al PP y a los casos de corrupción que ahora prometen erradicar desde Génova. Durante 16 años, de 1996 a 2012 cuando fue ‘nacionalizada’, el Partido Popular ejerció un control absoluto sobre la entonces CajaMadrid. Blesa llegó a la presidencia de la mano de Aznar, y Rato de la de Rajoy -tras una monumental pelea pública con Aguirre que quería a Ignacio González como presidente-.

Un control reforzado por las mayorías parlamentarias en la Asamblea de Madrid, y desde 2011 en el Parlamento Nacional, que hacían caso omiso a las denuncias contra Bankia que se iban acumulando en los juzgados.

Tan sólo comparecieron ante el Parlamento los directivos de Bankia en la subcomisión parlamentaria de seguimiento del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), la entidad que pagó el rescate (2012).

Unas comparecencias que la mayoría parlamentaria del PP iba retrasando y que provocó una importante división en el PSOE entre Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón. La ex ministra de Defensa, Carme Chacón, quería el liderazgo del PSOE exigiendo la creación de una comisión de investigación para «depurar responsabilidades» de lo sucedido en Bankia.

Del mismo modo, Carme Chacón insistió públicamente (junio de 2012) en que no se pague «ni un solo euro» de indemnización a los directivos que han hecho «operaciones ruinosas» y que los bancos rescatados no se privaticen hasta que devuelvan «el último euro público utilizado».

Pérez Rubalcaba, acabó cediendo a la presión de las razones de Chacón y de dirigentes regionales como el ex alcalde de San Sebastián, Odón Elorza o el ex secretario general del PSM, Tomás Gómez, y presentó en el registro la creación de la comisión de investigación.

«La comisión de la verdad sobre el caso Bankia» nunca vio la luz. Fue bloqueada por la mayoría Popular en la Cámara. Una situación que parece que no se volverá a repetir más.

 

Impulso de las comisiones de investigación tras los resultados del 20-D

 

Además de los anuncios del PP de luchar contra la corrucpión, el juego de mayorías resultantes tras el 20-D, facilitarán un mayor control parlamentario y un mejor funcionamiento de las comisiones de investigación parlamentaria.

De hecho, el pacto de legislatura rubricado por el PSOE y Ciudadanos propone en las reformas previstas en el Congreso y Senado que las comisiones de investigación sean a solicitud de una minoría cualificada de la Cámara y “la obligación de veracidad de los comparecientes en estas comisiones”. En este momento, el Reglamento permite el bloqueo de estas iniciativas por parte de la mayoría del Parlmento.

El Caso Bankia, que afecta a miles de preferentistas, accionistas y a todos los contribuyentes, solo contó en su día con el deseo de investigación de Carme Chacón.