El PSOE no renuncia a un gran pacto que incluya a Ciudadanos

Las espadas siguen en todo lo alto en la negociación que mantiene el PSOE para sacar adelante la investidura de Pedro Sánchez como presidente del Gobierno y los socialistas no quieren cerrar ninguna posibilidad: “Queremos acuerdos con todas las fuerzas políticas, y estos deben ser compatibles”.

El portavoz del PSOE en el Congreso, Antonio Hernando, y coordinador del equipo negociador de Sánchez es tajante: el cambio en España sólo vendrá desde la “transversalidad” y eso incluye además de los integrantes de la reunión a cuatro que tendrá lugar dentro de unas horas a Ciudadanos y nacionalistas moderados como el PNV o Coalición Canaria.

“El cambio de verdad en España es un acuerdo transversal”, ha afirmado, recalcando que sólo será posible si los partidos que aglutinan ese cambio votan de manera diferente al PP el próximo 2 de marzo (se abstienen o votan a favor del candidato propuesto por el rey).

Antonio Hernando afirma que no hay “ningún acuerdo cerrado” con ninguna formación política, aunque ha admitido que se está “avanzando” con Ciudadanos, IU, PNV y Compromís y celebra la incorporación de Podemos a la mesa negociadora.

Negociación, pero con calculadora en mano, ya que no hay que olvidar que la suma de los cuatro partidos reunidos el pasado lunes suman 161 diputados. Es decir, una cifra que no permitiría ser investido presidente de Gobierno a Pedro Sánchez.

 

Podemos sigue apostando por un gobierno de coalición

Un hecho -el de la aritmética parlamentaria- que parece ser aceptado por Podemos, quien ha levantado el pie del freno puesto a Ciudadanos, pero no a lo de formar un gobierno de coalición.“Todas las formaciones políticas pueden hablar con quienes quieran, pero eso es distinto a un acuerdo de investidura”, afirmó Errrejón.

Levantado el veto al partido de Rivera y dejando para el final el asunto de los ‘sillones’, aún queda mucho trecho por negociar y para ello, en la reunión  cuatro se centrarán en los programas y encontrar el eje común que vertebre el acuerdo. Es decir, tomar como base la respuesta que el PSOE dio a programa de gobierno presentado por Podemos.

Un documento donde los socialistas han rechazado de firme algunas de las propuestas de Podemos en  materia económica. Sobre el otro gran asunto, la cuestión territorial y el referéndum en Cataluña, ha quedado aparcado a posteriores reuniones.

A pesar de todo, los portavoces de los cuatro partidos reconocen que el clima de tensión ha bajado enteros y que hay una voluntad manifiesta de acordar -de ceder-. Al menos, sobre el papel, se abre paso el espíritu del diálogo, aunque habrá que ver el desarrollo de las sucesivas reuniones a las que se emplacen.

En palabras de Alberto Garzón, se ha abierto un proceso donde se agotarán los tiempos y “si hay que estar sin dormir, se está sin dormir”.